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Diciendo adiós a recuerdos de semana santa 2014

Mr. F

 

Habían pasado ya siete meses, está preparando mi nueva aventura, estaba cerrando todos mis círculos, cada vez sentí más esa necesidad de salir, más no de huir, te ha ocurrido que caminas por las calles que te conducen a tu hogar y aunque tomes cualquier camino para llegar a ella te sientes que ya nada encaja contigo, pues a mí estaba pasado a diario y era horrible. Seguir leyendo Diciendo adiós a recuerdos de semana santa 2014

Mi boda: Di el sí a seis horas de distancia

Mr. F

Había tanta gente que me era imposible reconocer alguna cara conocida, y ¿cómo no?, si era día festivo, había tantas familias, hasta mascotas, había tanta gente que no importaba si derramaba alguna lágrima, a nadie le iba a importar, solo podía reconocer las caras de mis papás y de mis dos tíos. Sentía esa etapa de ansiedad para que ella llegara pronto, sabía perfectamente que es irresponsablemente impuntual, así que un retraso de 10 minutos era muy habitual pero, el hecho que este momento era de los más importantes para mí, el nivel de desconfianza era alto, si iba a dar señales de vida y aparecer en esa noche, eso me ponían más nervioso. Seguir leyendo Mi boda: Di el sí a seis horas de distancia

Frida 2.0 – El corazón irracional

Mr. F

Dicen que en Oaxaca se toma el mezcal con café, pero ella no tomaba mezcal, ella bebía chelas y todo lo que sirvieran en esos lugares donde se iba a escuchar música pero no se bailaba, ella siempre me ha gustado, debo confesarlo, había sido en algún tiempo la dueña de mis sueños, pero podría deberse a que estaba en la fase de transición o aceptación. Era de esas mujeres que al entrar a un lugar iluminaba la atmósfera, te incitaba a hablar con ella, era tan cool salir con ella, porque siempre había bebidas gratis, había muchos hombres que le invitaban y ella se valía de su personalidad (sin llegar a ser zorra) para conseguir lo que vulgarmente se conoce como chupe gratis. Seguir leyendo Frida 2.0 – El corazón irracional

La peluquería: relato corto de larga extensión

Mr. F

No era el frio de esta ciudad lo que hacía que mis ojos se cristalizarán, ni el que se me pusiera la piel de gallina, ni mucho menos el que yo camina despacio (por lo regular siempre camino a paso veloz) era miedo, los fantasmas de mi pasado se había hecho presentes, habían vuelto, caminaban junto, hacían más peso que el de mi propia mochila, sus voces imperaban en todo mi cuerpo, quería distraer a mi mente observando el grafiti de una gran pared, la cual observo todo los días y me llena de alegría apreciar cómo puedes obtener creatividad e inspiración de la nada y hacer algo tan espectacular, pero, ni el observar esa manifestación de arte hacían alejar a esos personajes que me dicen todo lo negativo. Aunque aprendí a callarlos, regresaron de alguna forma.

No la estaba pasando nada bien, tenía que terminar múltiples actividades de las cuales solo triunfe en una; estaba en catarsis, mi cuerpo y mente sabían que si yo habría mi boca y hacer el esfuerzo de decir buenas noches mis ojos comenzarían a derramar todas estas lagrimas que había guardado desde hace un mes, mes en el que he experimentado el estar lejos de casa, de mi zona de confort, mes que me ayudo terminar a cerrar mis círulos, fabricar unos nuevos, en los cuales me estaba sintiendo muy cómodo y además feliz, vivo para ser más específico, pero, no todo es un jardín lleno de rosas, por ello, estas cuestiones negativas influyeron en mi jardín, este paso primavera (no cantare la canción de Yuri) a pasar rápidamente a otoño y por último, este sábado hacia originado que mi jardín ser marchitará, se marchito como suele pasar en los inviernos y el clima y lluvia de esta gran ciudad me hacía encontrar ese balance entre lo que estaba viviendo mi alma y la realidad de mis acciones, mi jardín se habían contaminado, por estos invasores que me decían que iba a fracasar, que mejor no siguiera, que me diera por vencido, pero una pequeña parte de mí, recordaba todos los momentos felices y satisfacción que había vivió en este pequeño mes (febrero).

A pesar que estos pensamientos y sentimientos tenían luz propia, eran difíciles de visualizar, había perdido el rumbo, había pasado ya la panadería y la peluquería, así que di media vuelta y regrese, pero esta ya habían cerrado, seguí caminando, esperando no encontrarme a nadie, para no tener que parar a llorar y contarle todo, estaba haciéndome el fuerte, hasta que, por primera vez, en mucho tiempo derrame una lagrima en las calles.

Todo la atmósfera conspiró para que ese momento fuera entrañable, había neblina, llovía, el camión de limpia publica no había pasado (se imaginarán toda la basura en cada esquina) y el tráfico acompañado del rugido de la urbe hacían que me sintiera aún más solo.

Fue entonces cuando mis pasos se detuvieron justo enfrente de un, como llamarlo, no tengo la palabra precisa, pero es un lugar muy grande, donde le dices el último adiós a un ser querido, donde te despides con una sonrisa, llanto, enojo o solo dices un hasta luego.

Por una parte olía muy bien, habían muchas flores, fue ese factor el que me hizo entrar a ese lugar, no lo pensé, solo actué, cuando reaccione ya estaba entre toda esa gente, por lo que percibí era un ser muy querido, ver a algunos sonreír y otros llorar ocasionó un shock con mis emociones y fue entonces donde me senté y comencé a llorar, a nadie parecía importarle, hasta que un contacto humano hizo su aparición, una mano acaricio mi hombro, acompañado de un voz que me dijo que todo iba a estar bien, no supe que decir, pensé que me iban a correrme, qué pensarían que estaba siendo irrespetuoso.

Me pregunto si había tenido un mal día, le contesté entre sollozos que sí, era un día terrible y que me sentía aún más horrible por estar llorando aquí. La empatía que tanto divulgo (una parte de la Inteligencia Emocional) entre mis colegas por fin estaba regresando a mí, de una forma mucho más poderosa, nunca había sentido tal empatía, esa misma persona me hizo calmarme, me dijo que no se podía imaginar el dolor de mi perdida, pero, podía pensar en todas las cosas tristes que alguna vez vivió, de pronto, de todas esas lagrimas surgió otra persona, otro yo, es entonces cuando me di cuenta que esos fantasmas lo que hacían eran decirme eran que soy una persona mejorada, ya había por cuestiones realmente fuertes, estaba avanzando y el miedo lo estaba dejando atrás, pero se estaba haciendo presente porque me sentía solo y eso en ocasiones está bien, nos hace recordar que somos frailes y debemos cultivar nuestro jardín cada día, no por ver ya florecer debemos dejar de hacer la tarea.

Dejé de llorar y solo le dije gracias, me contesto que para eso estaba, no en su trabajo, sino en la vida, su razón era ayudar a otros, quede sorprendido por su respuesta, luego hice algunas preguntas básicas y resulto ser el de ese lugar conserje lo cual aún más cool, es una persona poderosa que hace con felicidad y pasión su trabajo, solo dije otra vez gracias y salí de ahí.

Luego empecé a sonreír, cómo había tenido la valentía para entrar a este lugar, pero este es mi nuevo mejorado yo, una nueva versión, donde hacia cosas locas, sonreí pero también guarde la compostura, ya que también había estado en el velorio de un difunto; al bajar las escaleras también estaba dejando unos fantasmas en ese lugar, mi círculos cerrados y sobre todo mi ex – amor, quien no había dejado de hacerse presente en esta semana (a través de whatapp) no entendía muy bien porque seguía buscándome, tal vez eso fue también un factor para desencadenar toda esta explosión en mí ser, ya no lo visualizaba con enojo, podía visualizarlo de un color azul, ese recuerdo, estaba terminando mis etapas de duelo, y querría gritar: -si tú, amigo, amiga, anciano, padre, madre, hijo, hija, todos, se puede superar cualquier perdida, esta vez quería hacer más poderosa mi voz y esto lo haría plasmándolo un papel.

Seguía caminando de vuelta casa, pasé de estar en una montaña rusa de sentimientos a estar tranquilo y en equilibrio, quería llegar a escribir todoM había tenido poco tiempo, con tatnas cosas nuevas no había tenido el privilegio de escribir, fue entonces cuando me encontré con otra peluquería y vaya sorpresa, el corte costaba más que una cena y me dije en mi mente:- ¡ni madres! y conteste con un cortés-gracias, regreso en un momento, ya que tenía tres clientes más.

Seguí avanzando cuando me topé con este lugar donde las hamburguesas son enormes, era un lugar además de pintoresco tenía buena música, tenia de todo tipo, música ochentera y moderna, era una mezcla de muchos lugares y cuando entre me envolví en esta atmósfera del lugar, acaban de abrir (no de abrir de inauguración), por lo cual el lugar estaba vacío, pedí la hamburguesa más grande, no porque quería llenar mi vacío con comida, sino , porque en verdad moría de hambre, ya sentado empecé a redactar todo este pequeño texto, cuando llego mi hamburguesa y ¡wow!, entendí por primera a Julia Roberts en Eat, pray and love, entendí que no todo lo que te diga tu mente es cierto y no todo lo que sienta tu corazón lo vas hacer.

En este deleite de la comida y la escritura sentí la presencia de alguien junto a mí, me pregunto que si escribía con frecuencia, me había visto desde su mesa que al escribir iba cambiando mis gestos, yo estaba sorprendido por dos cuestiones, era un tipo guapo tanto intelectual con en su estructura ósea y claro su apariencia (outfit) y el que me había puesto atención, le había dado puntos para comenzar una conversación, él me pregunto si podía sentarse conmigo, a lo cual accedí, y si, su hamburguesa estaba más grande que la mía, entre la plática estaba teniendo frente a mi primer amigo, mi primera aliado en esta gran ciudad, donde las peluquerías las cierran los sábados a las 19:00 horas.