¡Cuántos sapos hay qué besar!…

Mostro Vacci

Es interesante estar saliendo con alguien. El conocer a una persona mientras éste trata de poner su mejor cara viene siendo una de las cosas más curiosas que me he topado en la historia. Definitivamente puede ser una doble cara que logra engañar fácilmente hasta al más entrenado. 

El hecho de tener un año de luto al retminar mi larga relación pensaba que me iba a preparar mentalmente para el campo de las citas. Error. Resulta que estoy igual de sorprendido con la comunidad como siempre he estado. Al parecer mis 35 años de experiencia en la vida no me sirvieron como escudo al mundo de circunstancias, reglas e ideologías que el mundo de solteros me iba a lanzar.

Ya que tomé mi descanso de la gente, encerrado en mi cueva y mi mente por completo, hibernando y recuperando energías para resurgir en el mundo, salí y decidí empezar a conocer gente, chanza y encontraba de nuevo el amor de mi vida. Me topé con un chico que dijo que le llamaba la atención, primero nos conocimos en plan de ligue, pero ya con los días, me dijo que sólo quería estar conmigo. Yo accedí y seguimos saliendo, unas semanas después lo hicimos oficial y empezamos como novios. Todo bien hasta que me empieza a hablar de su ex que aún ama y que quiere estar con él, pero que como no puede, pues de perdida anda conmigo. Wow. Me sentí tan halagado como que me hubieran dicho que me apesta la boca a podrido. Terminé la relación por completo, sugiriéndole que le fuera a rogar a su ex para que lo tratara como basura como lo hizo la vez pasada.

Tiempo después conocí a Alexí, un chico educado, y justo como me gustan físicamente. Todo de maravilla. Salimos unas veces y empezamos a andar, yo iba a su casa y me quedaba con él, todo de maravilla. De repente, un mes después, me deja de contactar por días, me deja en visto y me sale con que anda muy ocupado y que su mente anda en otras cosas. Le dije que no puedo estar siendo ignorado, que se tome su tiempo y me avise si quiere platicar en el futuro, que yo encantado. Me dice que no me quiere perder porque soy una gran persona, hasta se le ponen los ojos llorosos cuando lo terminé. Los días siguientes se la pasa mandándome mensajes, bien atento el hombre para tenerme contento. Pasan dos semanas así hasta que me dice que me quiere ver, lo invito a mi casa, y por supuesto, me cancela al último momento y me deja plantado. Después de eso ya los mensajes se detienen por completo y no vuelvo a saber de él. Bye.

Meses después, conozco a Danny. Un chico que dice ser muy meloso y cariñoso, me promete que me va a hartar. Copy-paste. Empezamos a andar después de salir varias veces, caigo en cuenta que el tipo sólo se la pasa quejándose de todo y criticando cada movimiento que hago. De un día para otro resulta que nada que hago le parece correcto, como un papá enfadoso y controlador que es incapaz de dejar que su niño tonto haga nada. Cuando le pregunto que dónde está ese lado empalagoso, que sólo es un completo patán conmigo, me dice que no le llegué. Indagando me entero que estaba enamorándose de alguien que no le hacía caso cuando me conoció y que por ende, mejor se quedó conmigo. Salió volando el tipo. Ahora resulta que soy el “peor es nada”.

Pasan las semanas y mis amigos insisten que es porque he salido con gente más joven. Resulta que conozco a uno de mi edad, con carrera profesional y trabajo estable.  Todo de maravilla, platicamos de todo y tenemos una química increíble. A los días, me da el discurso de “no eres tú, soy yo” y me deja de contestar los mensajes. Lo bueno que con uno más maduro iba a tener menos problemas. Ni modo.

El caso es que al parecer uno tiene que besar miles de sapos para toparse con algo que vale la pena, o quieren puro drama o son unos patanes o deciden que lo que tú tienes que ofrecer no es suficiente. No entiendo. Al parecer el paquete que yo tengo para ofrecer no es muy atractivo para la mayoría de las personas, porque veo que hay gente que es una mierda de persona, es mala, metiche, repugnante y odiosa y trata a sus parejas con la punta del pie y sin embargo siempre tienen pareja. Y luego las personas que me llaman la atención, por supuesto, ni en el mundo me hacen. Mala suerte, supongo.

Ya después de tantos intentos a través de mi vida con el mismo resultado me hacen recordar que el común denominador de todas esas relaciones fallidas soy yo. Cuando te dicen que no eres tú, normalmente eres tú. Resultado de imagen para frog close upQuizá tengan razón mis hermanas cuando dicen que soy una persona mala y que le doy asco a las personas. Comprendo que debo ser positivo y creer que soy la mejor persona del mundo, sin embargo, ya después de varios golpes, la verdad que ya me hacen dudar. Curiosamente la gente que me dice que soy una gran persona y que valgo mucho son los que no quieren tener contacto conmigo. Jajaja.

Al final de cuentas soy una persona buena. Tengo mis defectos, pero no soy una cría de Satanás, soy simplemente un ser humano que quiere ser amado. Resulta que es lo que la gente siente que no merezco. No hay problema. Al final de cuentas yo me quiero solito.

Es curioso que muchas personas te digan que vales mucho y que a la hora de la hora demuestren lo contrario, luego se escudan con que eres una persona muy fuerte y que no necesitas de nadie, qué mentira tan grande. Eso sí, si les haces falta cuando lo requieren eres un desgraciado y mal amigo. Wow. No cabe duda que la gente te trata de acuerdo a cómo te necesita.

Lo chistoso es que cada vez que me pasa siempre digo que será la última vez, pero mi corazoncito se rehúsa a creer que no existe alguien que lo quiera por ahí. Ya veremos qué depara el destino para éste Mostro.

Y ustedes, hermanos, hermanas, ¿qué piensan al respecto? Compartan… si se atreven.

Saludos afectuosos.

Mostro.

claricelecter@hotmail.com


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