#HablemosDeGénero ¿Y si dejamos de celebrar el género de los bebés?

Desde hace tiempo quería hablar de un tema que particularmente me incomoda y, sobre todo, me parece de lo más innecesario en pleno siglo XXI: Las ya comunes “gender reveal party”. Como el baby shower no era suficiente para celebrar la llegada de un bebé a la familia, el capitalismo decidió introducir una nueva práctica en la que a través de un pastel con pan de cierto color, o una caja llena de globos, o un globo lleno de confetti, se anuncia a través de los colores rosa y celeste el sexo biológico (y con esto, el género asignado) de un bebé que aún no nace. #HablemosDeGénero, ¿Por qué es importante discutir esto?

#HablemosDeGénero

En primera; ¡¿Es real que hay una fiesta para revelar el género de un bebé?! De por sí el baby shower ya es una celebración lo suficientemente sexista donde se celebra el logro de ser madre como lo único a lo que aspira una mujer en la vida; no obstante con ello, ahora se imponen estereotipos de género incluso antes de que el bebé nazca.

¿Por qué lo considero preocupante? No me quiero ir al caso en el que el o la bebé al crecer se identifique con el género contrario al que se le asignó; eso sería ir muy lejos y no es el punto aún. Me quiero enfocar al caso de que estamos imponiendo estereotipos demasiado prematuramente, estereotipos innecesarios. ¿Por qué usamos la palabra “princesa” con las niñas y “campeón” con los niños? ¿Una niña no puede aspirar a ser una campeona? E incluso hay ejemplos más graves, como la ocasión en la que leí en un “gender reveal cake” la frase “Bows or boots?” (“Moños o botas?”) cuestionando cuál de las dos usaría el bebé… (Sí, la misma cara puse yo) Porque evidentemente los hombres no usamos moños de ningún tipo, ni una mujer puede llevar botas.

#HablemosDeGénero.. ¿Por qué lo considero una práctica inadecuada? Parece tierna e inocente, de hecho, pero es la punta del iceberg.. E incluso siento en esto un pequeño retroceso porque antes escuchábamos la frase “No me importa su sexo, mientras nazca sano”; ahora nos anticipamos a saber el sexo para organizar una fiesta y repartir pastel rosa o azul. Considero esta moda (espero sea una moda) como una destrucción de identidad propia, ya que tras años de lucha contra los estereotipos de género y la equidad, estamos cayendo de nuevo. Estas conductas no hacen más que imponer a las niñas y niños una identidad pre-fabricada, donde desde pequeños se les impondrán ciertos juguetes, se le decorará su habitación con ciertos colores y se le instará a actuar y comportarse de cierta forma de acuerdo a un género, que como todos sabemos, el género es una construcción social impuesta.

Considero que si realmente queremos avanzar en temas de feminismo, equidad, igualdad de oportunidades, mientras que a la par eliminamos los prejuicios y el machismo, debemos empezar por aquí. Literalmente, comenzar a educar a nuestrxs niñxs antes de que nazcan. ¿Cómo? ¡Eliminemos estas micro-imposiciones! Eduquemos a nuestrxs hijxs en la libertad de elección, enseñando que las cosas no tienen género! Y si tu niña decide tener todo rosa, ser una princesa, jugar con muñecas y vestir con moños en la cabeza, sea porque ella lo elige conforme crece, no porque “el rosa es de niñas”. Parece imposible la sola idea de derribar una construcción social de años atrás, pero, hey! No es imposible; un paso a la vez y poco a poco podemos construir una sociedad sin prejuicios libre de estereotipos. Dejemos de pensar en “princesas” y “campeones”; sería más fácil si sólo nos enfocamos en criar personitas felices.

Comencemos hoy a luchar contra los estereotipos y #HablemosDeGénero sin miedo!

 

 

Basado en el escrito original por Diane Stopyra en Julio de 2017 para Marie Claire (en inglés). Puedes leer su artículo aquí.


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