Ahora sí me necesitas

Mostro Vacci

Hoy me marcaste. Qué interesante. Veo que un mes sin saber de mí ha sido pesado para ti. Considerando el hecho de que hablábamos todos los días, veo cómo mi silencio puede parecer ensordecedor.

Al final de cuentas siempre fue mi voz lo último que escuchabas antes de dormir. Eran mis atenciones las que recibías cuando tenías un día pesado o algo te sucedía que tenías que contarle a alguien. Eran mis palabras que maldecían al cliente pesado y baboso que se pasaba de la raya contigo. Eran los matices de mi voz que te arrullaban cuando no podías dormir. Era mi amor reflejado en una llamada lo que hacía que tu día valiera la pena.

Definitivamente era el mejor momento de mi día cuando te escuchaba, ya estando en mi casa tranquilo, muerto de sueño. Escuchar las tontadas que nos decíamos y los cariños que nos hacíamos era la mejor sensación del mundo. Siempre se me hizo estúpido cuando la gente lo hacía, y fue contigo que descubrí lo rico que era hablar durante horas de nada y de todo al mismo tiempo.

La última vez que hablamos fue un desastre. Honestamente me dijiste cosas que no puedo olvidar. El hecho de que alguien en quien llegué a confiar tanto y amado tanto me haya dicho que soy una decepción, que haya repetido las palabras de esas personas que tanto me lastimaron en su tiempo hicieron que resonaran en lo más profundo de mi alma. Sabías que eso me iba a matar y lo usaste como tu mejor arma. Ni modo. Hay cosas que no se pueden cambiar. Como siempre, tomaste la decisión equivocada en el momento adecuado y cerraste una puerta más en tu vida. Al parecer, así funcionas.

Claro que lo dijiste enojado. No hubieras tenido el valor de atacarme tan cobardemente de otra manera. Fue un golpe bajo y sucio. Tan fuerte que no supiste de mí en más de un mes. No quería volver a escuchar tu voz, para ser honesto. Ya me había preparado mentalmente para no volver a comunicarme contigo. Y de hecho, no lo hice. Preferí quedarme con lo que quedaba de mi dignidad y alejarme de ti.

Pero, sorpresa, un tiempo después, que recibo un mensaje tuyo. Un sencillo “hola”. Claro que consideré por más de un momento mandarte a la fregada con todo y tu saludo, pero la curiosidad me devoraba por dentro. Te contesté. Afortunadamente todo fue de maravilla, andabas de lo más dulce y hasta la fecha hemos tenido una comunicación muy civilizada. Pero antes de eso, tu recuerdo me daba mucha tristeza.

Me dijiste que me extrañabas, que te hacía falta darme lata para estar bien. Ahora resulta que sí me necesitas, ya que descubriste que estás solo y que nadie te cuida, que en realidad no le importas a la gente como creías. Resulta que esos “amigos” que tenías se iban cuando el dinero para la cerveza se te acaba, que no están interesados en escucharte ni en ser tus confidentes. Por eso son amigos de antro: porque sólo cuando la fiesta está a todo lo que da se encuentran a tu lado. De repente te das cuenta que la parranda terminó y te encuentras completamente solo. Cada quien está con quien le conviene estar.

Ahora sí me necesitas. Quieres mi amistad y mi amor. Cuando lo tuviste todo no fue suficiente, pero ya que tuviste tiempo de comparar los precios del mercado ahora sí descubriste que el precio estuvo muy elevado. Eso es lo que pasa cuando crees que lo mereces todo. Cuando me tuviste en tus brazos yo era aburrido y te hartaba. Ahora que ya no me tienes y no cuentas con mi apoyo y amor, parece que te hace falta. Ya no tienes quién te cuide ni se preocupe por ti. Ahora resulta que soy algo positivo en tu vida que no quieres perder. Está bien. Seré lo que quieras que sea, al fin y al cabo que yo sé lo que valgo y nunca nadie me lo puede quitar.

Por un momento me hiciste dudar de lo que yo podía ofrecer. Me hiciste recordar lo que ellas me dijeron, que no valía, que daba asco, que nunca nadie me amaría. Trajiste lo más oscuro de mi pasado y me lo lazaste en la cara. Diste el tiro de gracia. Ni modo.

Afortunadamente, he sobrevivido peores cosas, así que después de mi periodo de duelo y mi etapa de “forever alone”, logré salir de mi hoyo y caminar nuevamente. De nuevo me encuentro avanzando hacia mi felicidad y mi estabilidad mental. Es lo mejor que puedo hacer.

Honestamente te deseo lo mejor. Estar contigo tantos años fue hermoso, pero ya es algo que quedó en el pasado. Llévate lo mejor de mí, ya que yo me quedo con todo lo bueno y bonito que el tiempo contigo me dejó. Al final de cuentas, fue la mejor experiencia de mi vida.

Como dice mi compa Kelly Clarkson: sabes que te amo, te amo tanto que te dejo ir.

Y ustedes, hermanos, hermanas, ¿han vivido por algo similar? Compartan… si se atreven.

 

Recuerda todas las cosas que queríamos

Ahora todos nuestros recuerdos están atormentados

Siempre estuvimos destinados a decir adiós

 

Aún con nuestros puños levantados

Nunca hubiera terminado bien

Nunca estuvimos destinado para un ahora o nunca

 

No quería que nos desgastáramos

No vine aquí para lastimarte pero ahora no puedo parar

 

Quiero que sepas que ya no importa

Donde tomemos este camino, alguien debe irse

Y quiero que sepas que no pudiste haberme amado mejor

Pero quiero que sigas adelante por eso, ya me he ido

 

El mirarte lo hace más difícil

Pero se que encontraras a alguien más

Que no siempre te haga querer llorar

 

Comenzó con un beso perfecto y sentimos el veneno establecerse

La perfección no pudo mantener vivo a este amor

Sabes que te amo tanto, te amo lo suficiente para dejarte ir

 

Quiero que sepas que no importa

Donde tomemos este camino, alguien debe ir

Y quiero que sepas que no pudiste haberme amado mejor

Pero quiero que sigas adelante por eso, ya me he ido

 

Ya me he ido, ya me he ido

No puedes hacer que se sienta bien cuando sabes que está mal

Ya me he ido, ya me he ido

No se puede seguir adelante, por eso, ya me he ido

 

“Already Gone” Kelly Clarkson. 

Saludos afectuosos.

Mostro.

claricelecter@hotmail.com


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