Tengo miedo ser yo

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Ser diferente es algo interesante. Definitivamente nunca te aburres. Sobresales de las otras personas y siempre van a saber cuando faltas. Tiene sus pros y sus contras. Puede ser cualquier cosa lo que te hace único, pero sea lo que sea nadie podrá ser como tú.

En mi caso soy un mundo de rarezas, una de las que me caracteriza es mi voz. Es rara. Única. Suena fuerte y tiene un timbre que definitivamente no encuentras en ningún otro lado. Tanto así que cuando estoy hablando en un lugar y la gente no me ha visto, aun así saben que yo ando cerca.

De cualquier manera, en muchos casos, nuestros talentos son los que nos hacen ser distintos a otros. Algunos tenemos el talento de la escritura, algunos cantan muy bonito, otros componen, crean estatuas preciosas o simplemente sus talentos son del área administrativa o financiera. Hay gente que es líder natural y puede mover las masas con sus palabras. Puede ser peligroso, pero aun así es un gran talento.

El problema de sobresalir dentro de un grupo es que automáticamente nos convertimos en blancos para aquellas personas que no se atreven a explorar su potencial y su individualidad. Parece que les pagan por hacernos sentir menos y por atacarnos. Es como si fuera de vital importancia destruir nuestros talentos y hacernos sentir menos para que ellos puedan seguir adelante.

En realidad no creo que sea nuestra culpa que otros no se atrevan a ser ellos mismos por miedo a lo que otros dirán como para que nos ataquen de esa manera, sin embargo es lo más común. Si una persona canta bonito y se para frente a otros a mostrar sus habilidades vocales, es ridiculizada por mucha gente. La graban y la ponen en YouTube como ejemplo de cómo no hacer el ridículo en público. Es patético ver cómo, en vez de buscar nuestros propios talentos y habilidades para dejar nuestra huella, nos enfocamos mejor en borrar las de otros.

Para ser una persona única lo que más necesitas es valor. Valor para enfrentarte a tus miedos (que a veces son suficientes como para hacerte desistir) y a todas las personas que deciden que tus talentos no valen. No hay nada peor que una persona insegura que odia a otros que se atreven a enfrentar al mundo y hacer lo que ellos no se animan. Han de vivir en un mundo oscuro y solitario. Qué triste.

Luego están los otros que con sus ¨consejos¨ te hacen dudar si en realidad tienes el talento como para lograr tus sueños. Nunca falta quien me dijo que como escritor me iba a morir de hambre, que como cantante me iba a morir de hambre, que como comunicólogo me iba a morir de hambre, que como psicólogo me iba a morir de hambre, ¿notan un patrón? Resulta que hiciera lo que hiciera en la vida no iba a lograr salir de las calles. Iba a terminar falleciendo bajo un puente entre espasmos de hambre y apestando a orines y alcohol barato.

Definitivamente es más fácil enfocarnos en la parte negativa de la vida, esperar lo peor. Incluso conozco a una persona que se causa dolor físico porque dice que lo prepara para cuando el dolor llegue solo. No creo que haya escuchado algo tan absurdo en el pasado. Qué afán de andarse lastimando gratis por si algún día llega un dolor de verdad. Resulta que cuando le ha llegado el verdadero, ningún entrenamiento previo lo ha hecho inmune. Jejeje.

Entonces, ¿por qué somos tan cobardes a la hora de ser nosotros mismos? Quizá tiene que ver el hecho de que nuestra cultura es muy dada a humillar a las personas por sus errores. Incluso si pronuncias una palabra mal, te la echan en cara y ser ríen de ti. No todos estamos preparados para semejante ataque. De hecho me ha tocado ver que muchos profesores, al tener alumnos que muestran habilidades en otras áreas aparte de la académica, les hacen comentarios a sus alumnos como “deberías ser tan buena para estudiar como eres para cantar”.

¿En realidad es necesario ser tan repugnantes? Quizá por nuestras costumbres estemos acostumbrados a burlarnos de lo que no nos atrevemos a hacer nosotros mismos. A eso nos exponemos aquéllos que somos diferentes a los demás. Esos que nos rehusamos a conformarnos con la norma y simplemente desaparecer entre la gente. Ser una cara más en un mar de rostros anónimos.

Estamos esos que teneos una voz poderosa y nos negamos a callarnos por miedo a ser señalados. Somos esos que nos reímos de nosotros mismos para poder soportar las críticas (por que sabemos que la mayoría no son constructivas, sino que las hacen para ofender). Somos los que enfrentamos al mundo entero, muertos de miedo por dentro pero siempre dando la cara y sin escondernos. Smos los que cuando morimos, dejamos una marca en el mundo que nunca será borrada. Seremos inmortales.

Hermanos, hermanas, vivamos sin miedo. Expresemos lo que sentimos y al diablo con lo que piense el mundo, amemos a quien queremos amar y que se pudran nuestros vecinos metiches que no tienen vida propia o que viven reprimidos. Alcemos la voz y digamos: Soy yo, éste es mi talento y lo comparto con el mundo. Verán que son la inspiración de mucha gente a vivir libremente.

¿Cuál es su talento, hermanos, hermanas? Hagan su voz sonar y compartan… si se atreven…

Saludos afectuosos.

Mostro.

claricelecter@hotmail.com


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