Buzón de Quejas (Grindr)

Martín Sánchez   

 

¡Ay! No sé ni por dónde empezar, esta relación odio-amor con grindr es lo más difícil que he tenido por superar, esa situación de quejarse pero seguir ahí es un tipo de masoquismo ¿verdad? Pero bueno en esta ocasión les voy pasar al costo mis quejas digo mi sentir sobre una de las apps de ligue más usadas, corre y se va con…

En otras ediciones de esta que podría considerar ya como una sección fija de mi blog, les he expuesto otras quejas, porque de verdad uno ve cada cosa en grindr, que pareciera que hay metros y metros de tela de donde cortar, he sabido de casos similares al mío en el que prescindimos de grindr por un tiempo y luego la calentura nos hace volver renovados (las cosas por su nombre cariñas) solo para descubrir que siguen estando las mismas sirvientas de siempre (literal se podía leer lo anterior en el perfil de un tipo, que dicho sea de paso no estaba tan mal) pero bueno vayamos de lleno a lo que nos incumbe, la fabulosa costumbre de quejarse, digo de expresarse.

Típico que te saludan, contestas, pasan dos siglos y hasta entonces te vuelven a contestar, tal vez sea muy poco paciente o quienes hacen eso, tienen un propósito específico, el de hacerle perder el tiempo a los demás, yo pienso que si estás en la app es porque definitivamente buscas algo, entre esas razones, ahora que lo pienso, podría estar el hacer esperar a la gente con la que interactuas, el punto es que esa manera de cotizarse de muchos compañeros de la app me desquicia, el no confirmar si te late o no quien te está contactando es una manera muy grosera de proceder, yo lo hago, dependiendo de lo que busque en ese momento, abiertamente le hago saber al fulano, que pues básicamente hay cero interés.

A veces se dan esas conversaciones tan fluidas, que el saber cómo es la otra persona pasa a segundo plano y es en esas conversaciones en las que me he dado cuenta lo agresivo que es el ambiente gay, el elitismo, la exagerada fijación por el físico, el sentirse más que los demás por el simple hecho de tener un pitote, un cuerpo torneado, cierto poder adquisitivo, por hablar miles de idiomas, por tener la posibilidad de viajar, por leer cierta cantidad de libros por hora, parece que en lugar de cultivar a la persona, a algunos hombres gay les pone sobre un pequeño ladrillo que les hace perder el suelo y sentirse por encima de los demás y con el derecho de agredir de manera escrita en el caso de las apps de ligue.

No vayan a pensar que estoy aventando piedras al cielo, no sólo los hombres gay lo hacemos, también lo hace el resto de la gente, pero uno por tener encima esa lucha de defender la igualdad deberíamos estar más conscientes de ello y valorar un poco más la simple convivencia y disfrutar el hecho de conocer a otro ser humano, suena utópico, lo sé, pero soy un soñador empedernido.

Continuando con las quejas, sigo con los tiempos de espera, ya se intercambiaron fotos, ya se acordó que se busca sexo, ya se acordó lugar, posiciones a desarrollar y todo, pero el fulano nunca aparece y termina bloqueándote para evitarse la pena de dar una explicación, es cuando entiendo por qué siguen solteros, porque estoy consciente que los imprevistos pueden surgir, pero un hombre con los pies en la tierra, da la cara y explica, no simplemente huye de la situación ¿cierto? Esos tipos de usuarios son los famosos calientahuevos, pensaba que eran una leyenda urbana, pero sí existen y ya me pasó, la situación es por demás frustrante y molesta, no tanto porque te dejen desvestido y bien alborotado, sino por el hecho de que dispongan de tu tiempo y lo peor te hagan perderlo, no es justo chavas, es molesto, no lo hagan.

Cuando finalmente consigues con quien ponerle Jorge al niño, todo va bien, hasta que empieza la acción, no sé ustedes, pero para mí es muy evidente cuando no hay química sexual, desde la manera en que besan, en mi caso me dice mucho, esa desagradable sensación de no haber tenido buen sexo es como cuando Lady GaGa, Madonna, Katy Perry o cualquier diva del pop lanza una canción que no es tan buena, sabes que es una popstar pero no entiendes porque no lanzó una canción a su altura, con el sexo pasa algo similar, sabes que es bueno, pero no entiendes porque no siempre es lo suficientemente bueno para que tengas esa sonrisa de oreja a oreja por días, ese brillo en la piel y en los ojos, ese no sé qué, que qué sé yo.

Aaaaaah podría continuar con la lista, pero lo dejo para futuras publicaciones, si es que en el inter llega alguien que me haga borrar estas apps de ligue de una vez, mientras, no se estresen tanto como yo, seamos claros con lo que queremos y porfas no le hagan perder su tiempo al fulano que está al otro lado de la pantalla, si de plano no les late, háganselo saber, sean diversos y sean felices, nos leemos en la próxima.

Marcelo  😉

Texto extraído del Blog Benditos 30s El diario de Marcelo, síguelo en sus redes sociales.


Un pensamiento en “Buzón de Quejas (Grindr)”

  1. pienso que la app es cualquiera, a muchos dejan poner fotos re porno de perfil para que todos los cojan y yo que recien subi una en cuero con un pantalón militar me la negaron o mejor dicho es cualquiera el dueño o el que organiza la app

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