Deseo que salgas del psicoanalista

 PONYBOY

Esta es mi relación más reciente después de muchos años. Y aún estoy aprendiendo a lidiar con mi persona y mi nuevo novio. Esta es nuestra primer pelea. Y esta es la Carta que le escribí.

Raúl:

Me abismo, sucumbo… y ya son las tres de la tarde.

Me robas el color. No sé qué pensar. Hipótesis hay muchas, y no me dejo domeñar por ninguna.

Estoy inquieto. No descanso. Menos como. Ni duermo. Tampoco hago mucho por marcar ese maldito teléfono y buscarte. ¿Debería? ¿Deberías? ¿Deberíamos? ¿Deber?

A ratos me echo a reír. La pelea fue tan rápida y tan tonta. Esto tiene nada de novela y mucho de novelesco. Me siento en verano, en educación media básica y, para ser honesto, más básica que media.

Una ráfaga de imágenes me golpea y me dicen que vocifere, que grite, que reclame, que pelee contigo. Y esto tampoco ayuda mucho porque mi estómago sigue agitándose… será mejor que termine mi taza de té…

Alteración. Angustia. Anulación. Ascesis… Ausencia. ¿Quién ganará?

Ya nadie usa los puntos suspensivos porque temen que esa pausa nuca llegué a una conclusión. Y son tan bonitos…

Esta pausa me hizo pensar y eso ya es algo que puedo valorar sobremanera. Hizo pensarme. Pensarte. Pensarnos.

La perspectiva va por esos rumbos. Estando tan cerca no puedes ver lo que tienes tan cerca.

Si me alejo de lo que digo que quiero, tal vez me haga dar cuenta si esto es cierto. Si no me estoy mintiendo.

Llegamos a conocer lo real más nunca la realidad. Me gusta que dudes de lo nuestro porque es real y porque quizá la realidad ninguno de los dos lleguemos a conocerla.

Sólo hubo este puñado de días. De sueños, de vigila. De madrugadas… y hasta treinta y cuatro tardes y mañanas juntos.

Magia. Monstruo. Mortificación. ¡Cabrón! ¡Te odio tanto!

Deseo que sea el domingo a las siete de la tarde. Entonces habrás salido del psicoanalista y ya habrás encontrado la manera de acabar con todo esto. Con el silencio, con la pelea, con tu cinismo.

Por mi parte acabaré de una vez por todas. Confiaré en mi regla de los tres segundos. Contaré… Uno… dos… tres…

¡El teléfono está marcando!

Objeto. Obsceno. Ocular. Ocultar. No la estoy pasando nada bien. Y deseo que tú tampoco.

Creo que es nuestra primer pelea, la más dolorosa y la más honesta. Algunos años atrás me hubiera ido. La huída es mi especialidad.

Dije mal. La huída era mi especialidad. Ahora quiero encararte y dejar claro que te quiero y que estoy aprendiendo a quererte más. Y lo admitas o no, eres una persona difícil.

Romance. Rencor. Rubicundo. Ríspido. Racimo.

Viene a mí el día que los dos reíamos por última vez. Cuando festejábamos el año en que inaugurarían el tren. Y uno al otro nos advertimos. Para 2018 inauguran el tren, no la vayas a cagar. Y no fue así.

Deseo que nos encontremos. El conflicto no es sino un llamado a la relación. Ninguno de los dos quiso lastimar al otro. Sencillamente no supimos cómo resolver lo nuestro y parece que se ha ido al carajo.

Sólo deseo con todas mis fuerzas que salgas del psicoanalista para besarte.

 


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