Orgullo Gay

facebook fb icon icon twitter Martín Sánchez

Después de lo ocurrido en Orlando el 12 de junio, se movieron y removieron en mi interior una serie de sentimientos, ese terrible acontecimiento hizo cuestionarme algunas cosas y darme cuenta de otras, por lo cual tenía planeado escribir una carta abierta a todos los homofóbicos que pudieran llegar a leerme, pero como no tengo muchos lectores aún y ya hay varias cartas abiertas circulando en la red, decidí meramente darle rienda suelta mis pensamientos, he aquí mis impresiones.

Ese domingo me levanté tarde, como buen adicto al celular que soy lo primero que hice fue tomar el mío, me fui directo a revisar las notificaciones de facebook, encontrando inmediatamente una nota de Regiogay donde informaban sobre la masacre, no podía dar crédito a lo que leía, seguí indagando en otros medios internacionales hasta tener los detalles de lo sucedido, algo dentro de mí se rompía al leer las diferentes historias, sentía el dolor de esas personas, imaginaba el horror de saber que tu vida estaba a punto de ser arrebatada justo en el lugar donde un ser humano con preferencias sexuales diferentes se siente más libre, donde se puede ser, donde de cierta manera puedes ser tú, justo ahí fuimos atacados, siendo la peor de las circunstancias por alguien que probablemente era uno del mismo sindicato.

Dejando a un lado las fronteras, el clasismo, las diferencias de raza o religión así como el malinchismo del cual fuimos objeto quienes nos expresamos abiertamente lamentando el hecho en Orlando y “minimizando” lo sucedido en Veracruz, aquí lo preocupante es saber que no estamos seguros, que aún hay gente con toda la intención de usar un arma y acabar con la vida de alguien que piensa o siente diferente, que esa irracional mentalidad de muchas personas alrededor del mundo que nos siguen considerando una plaga, un castigo divino, del cual solo Dios podrá librar a la humanidad, no soy muy religioso, pero creo que ningún Dios estaría de acuerdo en lo que hacen estás personas, la mayoría de las religiones profesan el amor entre las personas, esos apartados donde se excluye a cierto tipo de personas fue invento de quienes se sintieron con la autoridad moral para poder interpretar lo que dicen los diferentes libros sagrados de cada religión, insisto, no creo que ningún Dios apruebe cualquier tipo de matanza.

El saber que quién perpetró la matanza era gay de closet me hace pensar en lo necesario que es hacerle saber al mundo nuestra preferencia, hacernos visibles, también me hizo reflexionar en cómo de alguna manera también somos responsables de lo que nos pasa, al seguir perpetuando conductas poco amigables al interior de la comunidad gay, el menospreciarnos, por ser gordos, flacos, negros, amarillos, por ser demasiado rosas, demasiado femeninos, por no vestir ropa de diseñador, por no entrar en los estándares de lo que debe ser un gay respetable ¿En qué momento dejamos que nos consumieran ese tipo de comportamientos? Ha llegado un punto en el que lo hacemos tan inconscientemente, es muy común ver este tipo de comportamientos en las apps de ligue, especialmente grindr, no estoy satanizando la aplicación, lo que sí condeno es el uso que le damos, me incluyo porque estoy seguro que ningún hombre que haya usado grindr esté exento de haber actuado de alguna manera poco amigable.

Después de ese día me hice el propósito de evitar ver de manera peyorativa a otro gay por el simple hecho de no ser como yo creo debería ser, creo que nosotros deberíamos ser los primeros en aceptar la diversidad de cada persona, es lo que se supone pedimos del resto de la sociedad, pero en la primera oportunidad que tenemos nos minimizamos y agredimos, es por eso que los avances que se han dado en materia legal de aprobación del matrimonio gay, parecen insignificantes con tragedias como las de Orlando, donde literal nos estamos matando entre nosotros, entre gais, entre seres humanos.

Espero no haber sido el único a quien esta tragedia le hizo reflexionar y replantearse su comportamiento no sólo hacia otro miembro de la comunidad gay, sino hacia otro ser humano, espero no ser el único que cree que si no cambiamos nuestra forma de actuar y de pensar las cosas no terminarán muy bien para la mayoría, recuerden que los grandes cambios empiezan por uno mismo, con pequeños cambios de percepción de las cosas y con la disposición de aceptar una manera de ver la vida diferente a la nuestra, dejemos un mejor mundo del que nosotros recibimos, seamos diversos y seamos felices, nos leemos pronto.

 

Marcelo 😉

Texto extraído del Blog Benditos 30s EL diario de Marcelo, síguelo en sus redes sociales.


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