Carta abierta a Luis Eugenio Todd (Milenio).

Editorial RegioGay

Esta mañana de martes, despertamos con una lamentable columna en Milenio a cargo de Luis Eugenio Todd, columnista, catedrático, ex-rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León y, a juzgar por su escueto texto, homofóbico.

En su columna, oportunamente llamada “Homosexualidad: Defecto o enfermedad”, el señor Todd menciona que jamás aceptaría la adopción por parte de parejas del mismo sexo y cita la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales (DSM-5) para llamar a la homosexualidad como una “diferencia anormal biológica y social” a pesar de que la homosexualidad fue completamente eliminada de este manual de trastornos en 1987.

También se atreve a mencionar que hay que tener cuidado con que algunxs homosexuales quieran ocupar puestos públicos porque estos “no deben ser influenciados por reacciones hormonales adoptadas o de origen”.

Es triste que alguien con tremenda trayectoria académica y política se valga de anticuadas definiciones e ideas para respaldar su opinión y tratar de hacerla válida en la actualidad. Así no funcionan las cosas, Don Luis.

¿Por qué no valernos entonces del estudio reciente publicado en el Psychological Medicine Journal de la Universidad de Cambridge que indica que la homosexualidad puede ser resultado de una mutación genética? En este estudio del 2014, se apunta a la región Xq28 del cromosoma X y a la región 8q12 del cromosoma 8 como posibles causantes de la homosexualidad en personas del sexo masculino.

¿Por qué no valernos entonces del volumen 12 del Journal of Sexual Medicine publicado en Septiembre del 2015 en donde se establece que el psicoticismo y los mecanismos de defensa inmaduros  están relacionados con las actitudes homofóbicas?

Pero ¿sabe qué, Don Luis?, nosotrxs no vamos a rebuscar artículos, estudios o definiciones que sostengan nuestra opinión porque estamos cansadxs de que se crea que hay que conocer el origen de la homosexualidad para poder respetarla. Es ilógico no respetar a la vida mientras no se conozca su verdadero origen, ¿no cree? Es simplista e intransigente.

Apelar a las hormonas como impedimento para la plena funcionalidad de un ser humano sería el equivalente de decir que usted ya está chocheando pero, sinceramente, no creemos que sea una manera justa de emitir un juicio de valor.

Nosotrxs no vamos a pretender que somos expertxs en ciencia y psicología para pedir respeto, Don Luis. Es más, vámonos a un plano más apegado a la cultura pop (hablando de mutaciones) para dejarle una frase de Mystique en la cinta X-men (Bryan Singer, 2000) que dice precisamente lo que pensamos en estos momentos:

“Es gente como usted la razón por la cual teníamos miedo de ir a la escuela cuando éramos niños”.


3 pensamientos en “Carta abierta a Luis Eugenio Todd (Milenio).”

  1. Me encanta. Su declaración no tiene pies ni cabeza. Lo único que te agregaría es que además de homofóbico, misógino, porque también sugiere que los niveles estrogénicos elevados nublan el juicio de una persona para desempeñarse en cargos públicos. Pobre hombre, me queda claro que el grado académico no es sinónimo de educación.

  2. Luis Eugenio Todd. Y eso que se dice doctor. Que compruebe, científicamente, de dónde, cómo y por qué el “defecto” o la “enfermedad” de los homosexuales, esa parcela de alrededor de 11 por ciento de la humanidad que por naturaleza tiene inclinación y atracción hacia personas de su mismo género. El “casamiento” le llama al matrimonio, lo acepta para los gays “por razón de obligaciones legales”, pero no así la adopción de menores por parejas gays: ¿por qué aquí no aplica ese “criterio” el doctorcito corazón? Sostiene que no aceptaría que los gays se dediquen a la política porque los dominarían sus estrógenos, como si las heterosexuales carecieran de los mismos. Dice que diosito crió al hombre y a la mujer: sí Chucha, a qué horas, en el paraíso terrenal, y luego descansó al séptimo día en un bar gay con unas caguamas bien frías. Como bien apunta Luis González de Alba, el sustento de su dicho tiene 40 años de atraso pues la (APA) American Psychiatric Assosiation eliminó a la homosexualidad de su listado de enfermedades y así lo siguieron haciendo otras sociedades científicas y académicas alrededor del mundo. Ninguna comunidad científica seria admite esas aberrantes y obsoletas afirmaciones de Todd.

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