9 de cada 10 estudios sobre las relaciones de pareja excluyen a la comunidad LGBTTTIQA

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Si tuviera que decirte que lesbianas, gays, y personas bisexuales son a menudo excluidos de los estudios científicos de las relaciones eróticas, no creo que te sorprenderías. Lo creas o no, una nueva revisión revela que 9 de cada 10 estudios de relaciones sexuales excluyen a las parejas de la comunidad LGBTTTIQA y, una sorpresa aún mayor, esta tendencia no parece estar cambiando.

Para este análisis, los investigadores se centraron en la literatura científica publicada entre 2002-2012 en EEUU, que fue indexada en dos grandes bases de datos Medline y Psycinfo. Los resultados revelaron que el 88.7% de estos estudios excluye explícitamente la participación de parejas sexuales de la comunidad LGBTTTIQA. Por otra parte, las tasas de exclusión no fueron significativamente diferentes en la primera parte de la década (2002-2003) en comparación con el final (2011-2012).

Dicho esto, los autores encontraron que el lenguaje utilizado para hablar de las relaciones pareció cambiar durante esta década, de tal manera que la terminología de inclusión se incrementó (por ejemplo, “amante”, “u otro”) siendo lo más común. Dicho de otra manera, los científicos parecen estar describiendo su investigación considerando que hay otras formas de expresión de las relaciones de pareja sin llegar a hacer más inclusiva su propia investigación.

No puedo evitar recordar aquí un concepto que se llama hipocresía moral, que consiste en tratar de dar la apariencia de ser útiles pero sin ayudar realmente.

Otro hallazgo preocupante de este estudio fue que se identificó un gran número de estudios de las relaciones (173) que ni siquiera menciona la sexualidad de los participantes. Esta es una fuerte evidencia de que los investigadores con demasiada frecuencia hacen suposiciones acerca de sus participantes.

Debo mencionar que la heterosexualidad no es la única cosa que a menudo se supone, la monogamia se supone con frecuencia también.

Con la exclusión de las minorías sexuales y las investigaciones en las que no hay una justificación teórica sólida para hacerlo es problemático en múltiples niveles. No sólo se sigue haciendo invisible a este grupo, sino que también limita el avance del conocimiento científico.

En la próxima década de investigación sobre las relaciones, es importante que los científicos trabajen juntos para desarrollar prácticas de investigación más incluyentes y eviten las suposiciones infundadas sobre los participantes y sus relaciones en el laboratorio. De esta manera, nos permitiría realizar mejor ciencia y difundirla a una población más amplia.

Vía: www.lehmiller.com


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