PAREJAS SERODISCORDANTES

      icon twitter   facebook fb iconTony Díaz

Primero lo primero: una pareja serodiscordante es aquella en la que uno de los integrantes vive con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y el otro miembro no…y bien, sé que de entrada a un gran número de personas puede causarles un sinfín de temores e ideas iniciales el tema pero vamos, hablando se entiende la gente.

De entrada resulta una tarea utópica el conocer la cantidad de parejas serodiscordantes existentes en cualquier parte del mundo, pues si bien es cierto que muchas parejas conocen su situación, existen otras en las que la persona que vive con el virus ni siquiera lo sabe y bueno, incluso tú mismo, tu pareja, el chico (a) que te gusta o prácticamente cualquier persona en el mundo podría estar viviendo con VIH y no saberlo.

Mi pareja es VIH positiva…¿Ahora qué hago?

Sabemos que la comunicación en cualquier pareja es uno de los pilares básicos para que todo fluya de manera favorable en ambas direcciones, y claro está que en el caso de las parejas serodiscordantes no es distinto, el constante intercambio de lo que se vive de manera particular alrededor de su relación permite que las tensiones, los miedos y las incertidumbres se disipen ayudando a la comprensión tanto del otro como de uno mismo.

El miedo, en definitiva es uno de los factores más comunes que se hacen presentes al saber que se es parte de una pareja serodiscordante, no solo para el que no porta el virus, sino también para quien lo porta pues al estar interesado en el otro suele mantenerse intranquilo ante la idea de transmitirle el VIH. Por ello, el primer paso recomendable, siempre será el acudir con un profesional a obtener la información pertinente que permita que los miedos (generalmente nacidos de prejuicios por la ignorancia respecto al tema) disminuyan en un principio, y parcialmente se extingan.

El condón como complemento y no como pérdida.

En algunas parejas, se suele experimentar una sensación de pérdida al caer en cuenta de la necesidad de usar absolutamente siempre condón. Pero vamos, ¿A caso es no es lo recomendado en toda relación sexual?

El condón lejos de restar impacto a una relación sexual en definitiva le suma, pues al usarlo los implicados pueden sentirse considerablemente más seguros respecto a los riesgos. Y aquí cabe mencionar que el condón en ningún caso es cien por ciento una garantía de seguridad, sin embargo usándolo de manera adecuada sí resulta un excelente aliado.

Pero y… ¿Si se me rompe el condón?

Es fácil el imaginar que, en cualquier relación sexual, al existir la fricción presente se puede llegar a fisurar el condón. Cuando esto le sucede a una pareja serodiscordante existe un tratamiento preventivo al cual podría acceder el integrante negativo de la relación asistiendo dentro de las siguientes 48 horas a un centro que se ocupe del tema .

Por otra parte, diversos estudios muestran que cuando una persona viviendo con VIH se apega a su tratamiento al pie de la letra y logra mantenerse indetectable (con una carga viral menor de 50 copias/ml o menor de 400 copias/ml según el método de detección utilizado.), la posibilidad de contagiar el virus a alguien más es casi nula. Esto no quiere decir, en ningún sentido, que la luz verde a las relaciones sexuales se enciende al mantenerse indetectable, lo que sí, es que se puede tener la certeza de que el contagio es muy poco probable.

Monitoreo

Es importante que de forma semestral (al menos) se realicen los análisis correspondientes por ambas partes según corresponda a cada uno. Dicho monitoreo podría ser algo angustiante sobre todo en aquellas ocasiones en que se produjo algún accidente, como la ruptura del condón. Especialmente (aunque no excluyente), ésta anguntia se vive por el miembro de la relación que no vive con VIH, al pensar que la prueba podría salir reactiva…aquí cabe aclarar que según diversos estudios la angustia suele ser mayor en los primeros meses de relación que en los no tan tempranos.

El factor social

No se puede hacer caso omiso de que, no obstante el trabajo que se ha hecho en sociedad desde diversos frentes (Asociaciones civiles, programas gubernamentales, escuelas…), la integración de las personas que viven con VIH es una lucha aún complicada puesto que, el estigma, discriminación e ignorancia en general alrededor del tema aún es latente. Claro está que dichas manifestaciones negativas repercuten de forma importante en la relación, pues como es fácil imaginar, no es sencillo manejar éste tipo de situaciones, sobre todo en una etapa temprana.

Por ello es que, es imperante establecer en pareja los límites de la información acerca de su relación, es decir, el diagnóstico es algo personal y privado, por lo que se debe tener claro bajo qué circunstancias o a qué personas se lo contarán, así como la forma y especificidad.

Finalmente…

Al ser el VIH un tema universal, no podemos caer en clichés sociales y perder de vista que no se puede encasillar a éste tipo de parejas sólo de un lado de la moneda, pues éstas, se presentan en cualquier escenario de orientación sexual posible, por lo que nadie se encuentra exento.

No olvides que nunca se está solo en un proceso de éste tipo, además de tus redes de apoyo inmediatas existen un gran número de Asociaciones Civiles, colectivos, instituciones y demás que siempre están dispuestos a tenderte una mano en todo lo que resulte necesario.

-Si no sabes a dónde acudir, por favor envíanos un mensaje y con gusto podemos asesorarte en cuanto a lugares y procesos.

 

 


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