HUATULCO: SEXO Y ALMA. PARTE UNO.

Desperté en la mañana, el autobús se detuvo para que bajáramos a desperezarnos después de nueve horas de viaje, y aún nos faltaba. Al momento de abrir los ojos, él fue lo primero que vi. Estatura media, como de un metro setenta, cabello corto y oscuro, tez blanca pero con ligero bronceado, brazos definidos y pectoral marcado debajo de una playera polo azul, y unos ojos marrones pero brillosos y esos labios carnosos de color rosa, ¡MADRE MÍA! Y yo con tanta hambre. Jamás lo había visto, ¿cómo era posible después de dos años de estar en mi universidad? No sabía ni su nombre ni algo más. Sólo me llamó la atención por lo solitario que se veía. Mientras otros estaban en pequeños grupos, unos estirándose, otros fumando, otros desayunando, él estaba solo viéndolos, así como lo he hecho en numerosas ocasiones, cuando sientes que no encajas en un lugar, así él, y por un momento, quise abrazarlo. Pero como eso no sería posible, volví a dormir.

Después de cuatro horas más de viaje, por fin llegamos a Huatulco, y llegar en un grupo donde conocía a nadie era algo realmente pesado para mí en ese momento. No tenía ganas de presentarme de nuevo como en distintas ocasiones así que acudí directamente con el organizador del viaje y le pregunté el número de mi habitación, no quería socializar. De hecho, lo primero que pensé fue en sólo saludar a mis compañeros de habitación cuando los encontrara allí y listo, no más. Ni a ningún otro. Fui a formarme para que la recepcionista me otorgase mi llave pero necesitábamos estar los cuatro ahí así que tuve que preguntar quién estaría conmigo, al principio fueron dos muchachos que tampoco había visto, pero no me llamaron la atención y en lo que buscábamos al otro cuál fue mi sorpresa al ver que el chico solitario era el cuarto integrante. Quise morir.

Dejé la maleta en el lobby y bajé al restaurante a comer en lo que daba la hora para ingresar a la habitación, comí con unas niñas que me invitaron a su mesa, lo más seguro es que querían ligarme ya que fueron muy amables y coquetas. Al terminar de comer fui a mi habitación e hice un coraje al ver que mi lado favorito de la cama ya estaba ganado y dejé mis cosas del otro lado y entré al baño a ducharme. Al salir, quise morir otra vez. El solitario estaba junto a la cama -¡era mi compañero de cama!- con sólo una toalla a la cintura. Pude apreciar su cuerpo definido, fuerte, tonificado y bronceado, tenía los pezones erectos y por un momento pensé en chuparlos y debajo de la toalla se veía la silueta de su pene entre despierto y dormido. Comencé a erectarme y destruí mis pensamientos. Cuando reparó en mí, se me quedó viendo con cierto coraje, qué tipo tan más sangrón.

-Hola. Ricardo- le dije mientras extendí la mano para saludarlo-.

Con cierta molestia me dijo su nombre y me estrechó la mano.

-Eduardo. ¿Qué tal?

Y así, sin más. Se dirigió al baño, con todo y su ropa para vestirse dentro.

En la tarde, al salir de la habitación me topé con las niñas de la comida y me invitaron a cenar y luego a un espectáculo que el hotel ofrece. Accedí ir con ellas y en la cena vi a Eduardo, esbocé una ligera sonrisa y me vio con desagrado y volteó la cara. ¡JAMÁS LE VOLVERÉ A SALUDAR!

En fin, después de la cena, el espectáculo y unas copas encima, me dirigí a mi habitación haciéndome a la idea de tener que compartir cama con el especialito ese, qué tipo. Para su bien, no estaba. Así que me duché, me vestí y me metí a la cama a dormir, respetando su respectivo espacio para que no me despertase en la madrugada cuando llegara ebrio y más mamón.

Al día siguiente cuál fue mi sorpresa sino darme cuenta que no llegó a dormir, ¿realmente le caí tan mal que me dejó dormir solo? ¡Pues excelente! Ojalá que no venga tampoco hoy. No lo vi en todo el día sino hasta la tarde después de comer.

-¿Vendrás a dormir esta noche? Si no, te agradezco me digas para no respetar tu lugar y poder dormir más cómodo? –le solté de golpe en cuanto lo vi.

-No, tampoco vendré –me respondió igual de seco que siempre y se fue al balcón a sentar-.

Después de todo un día de actividades, ya en la noche y después de seguir la rutina de las chicas, la cena y el espectáculo, no hubo necesidad de tomar alcohol y aparte andaba un poco horny, por lo que fui a la recámara aprovechando que a) dormiría solo y b) había nadie a esa hora y podría masturbarme a gusto, me la jalaría pensando en él. Estaba rico el mamón.

Al entrar, no prendo las luces y me doy una ducha rápida para relajarme y pre-excitarme y poder jalármela a mis anchas en la cama El agua está tibia, justo como la necesito, toco mi cuerpo, mis pezones y mi pene, lo despierto sobando el glande y masajeando mis huevos. Me gusta, se ve bien. Jamás me ha defraudado y, creo que como todos los hombres, estoy muy orgulloso de este miembro que tengo. Si pudiera, yo mismo me cogía. Me la empiezo a jalar y siento muy rico el agua tocando mi cuerpo y el sube y baja de mi mano. De repente siento que me tocan por atrás, acarician mi espalda y una erección se pega en mi trasero. Es delicioso tener un cuerpo más bajo el agua. Lo beso y abro los ojos, al hacerlo me doy cuenta que sigo solo. ¿Es que acaso este mamón se está metiendo más en mi mente?

Cuando salgo de la ducha, me visto y salgo a la recámara. Prendo la luz y ¡ay, no! El seco ya estaba dormido, aparte de seco, mamón y especialillo, ¡MENTIROSO! Me dijo que no vendría a dormir y aquí está, ocupando mi cama.

Me acuesto y cierro los ojos, caliente, sin haberme podido masturbar, cuando de repente me dice:

-Descansa –así, sin más.

-Gracias. Aún no dormiré –le respondo igual de seco.

-OK.

Se da la vuelta y queda su cara, con los ojos cerrados, en dirección a la mía, veo que tenemos poco espacio entre nosotros y se vuelve a voltear, quedando de espalda, de repente siento cómo alza sus nalgas hacia mi ya casi completa erección y se talla en ella. Me quedo con los ojos abiertos y de repente una dura, muy dura, realidad me incomoda. De por sí ya estaba caliente y éste se me talla. No sé qué hacer y me junto más a él. Vuelve a tallar su trasero en mi erección y lo empiezo a tocar, acostados, primero su pecho, definido, sus pezones erectos, juego con ellos; oigo su jadeo, se sigue tallando, toco sus nalgas por debajo de su ropa, redondas y duras, empiezo a besarle el cuello, mientras con un brazo lo atraigo hacia mí. Voltea su rostro hacia el mío y beso sus labios, carnosos y rosados, le bajo el short con el que duerme y yo el mío, mi erección se libera, su trasero queda expuesto, lo empiezo a tocar, chupo mis dedos y lo comienzo a dedear mientras él me masturba. Gime muy rico. Seguimos besándonos, mordiendo nuestros labios. Con que esto traía. ¡Es closetero! Por eso tan amargado y solitario. Nos quita el edredón de encima y se monta en mí, acomodo mi pene en la entrada de su ano y simulamos tener sexo mientras nos besamos brusca y deliciosamente; a tientas, busco un condón en mi billetera y cuando estoy por abrir el empaque, escuchamos el ruido de la puerta. Abrimos los ojos, se baja rápido de mí, nos tapamos y nos hacemos los dormidos. Eran nuestros dos compañeros, ambos perdidos en el alcohol, sólo llegaron a acostarse. ¡QUÉ CORAJE! Estuvimos a punto de coger y por culpa de estos borrachos no pudimos.

Cuando decidimos que ya era tiempo suficiente para que se hayan quedado dormidos, se voltea y me toma de la mano.

-Mañana –me dice-. Mañana será otro día -y me da un beso-.

Le devuelvo el beso y nos quedamos dormidos tomados de la mano. Es la primera vez que deseo tanto que llegue el mañana, mientras dormiré con sus dedos entre los míos y el miembro aún erecto tocando el suyo igual.

TBC

Mi (Iluso) Primer Amor – 3/4 “El Funeral”

facebook fb icon Geovanny Trujillo 

Nunca confiar en alguien, fue lo que aprendí después de la llamada de aquella noche, cuando sentí que mi corazón se apagó, pero descubrí que para todo había solución.

Parte 1                                              Parte 2 

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Si usas condón proteges a las ovejas

facebook fb icon JZ

No existe razón médica ni científica que impida usar un condón . No hay casos registrados que mencionen algo al respecto. De hecho, hasta las personas que son alérgicas al látex los pueden utilizar, pues también existen los condones de poliuretano y poliisopreno. Seguir leyendo Si usas condón proteges a las ovejas

Longtime Companion

pag_staff_tw F. Castillo

Esta fue una de las primeras películas donde se habla del drama de los ochentas y del cambio que el SIDA generaba en cuanto a la forma de vida de quienes estaba expuestos.

Película independiente, realizada en 1989, dirigida por Norman René repleta de actores no tan conocidos y con algunos cameos de actores con renombre que apoyaron la producción.

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5 Actitudes Que Pueden Estar Amargando Tu Vida

Julio Escoboza icon twitter

Se entiende que nuestra vida está llena de altibajos y que está en nosotros llevarlo de una manera positiva o negativa. En la vida diaria y a la evolución del ser humano junto con la tecnología es más fácil amargarse la vida que desarrollar una actitud positiva. Cuando estamos inmersos en una situación adversa, es más sencillo notar los obstáculos que nos impiden continuar, que focalizarse en los aspectos positivos. Y es que para ver las oportunidades, necesitamos deshacernos de los pensamientos negativos que nos cubre, necesitamos dar un paso atrás para tomar distancia del problema y ver más allá de las dificultades.

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