EL PSICÓLOGO: PUNTOS A TENER EN CUENTA

facebook fb icon   icon twitter  Tony Díaz

 

 

Cuando se planea hacer algo por primera vez las dudas se encuentran a la alza y muchas veces (la mayoría), el tiempo entre el “ahora” y el momento esperado se vuelve sumamente tortuoso.

Cuando se trata de asistir por primera vez con un psicólogo la situación pudiese tornarse justo de esa manera, y aunque cada caso tendrá sus particularidades, existen temores iniciales que suelen presentarse de manera muy común. Y es por ello que aquí les dejo 5 sencillos puntos a tomar en cuenta cuando decides asistir con un psicólogo.

 

1.-Merlín, Harry Potter y el psicólogo

Llegar a la primera sesión esperando que el psicólogo saque su libro de hechizos, agite su varita mágica, lance un conjuro sobre ti y tu vida quede como de película es una expectativa bastante común…pero totalmente errónea. El psicólogo no tiene recetas mágicas, no va a darte un instructivo que diga cómo solucionar tus problemas en 3 pasos.

Lo que hará (sólo para puntualizar) es darte una serie de herramientas para que tú puedas lograr tus objetivos, trabajará con tus fortalezas y/o áreas de oportunidad para que, si en un futuro se vuelve a presentar una solución similar puedas resolverla de manera efectiva.

2.-¡Te declaro culpable!

Muchos pacientes temen comenzar a expresar lo que realmente sucede por miedo a que el psicólogo los juzgue de “malos”, “inmorales”, “tontos” o muchas otras, de hecho es uno de los temores más comunes. Pero tranquilos que eso es una de las cosas que un psicólogo no debería hacer.

Su función no es etiquetarte de tal o cual manera. No es un sacerdote, un amigo o un juez que escucha tú historia para poder emitir una opinión sobre ti; de hecho esa sería una diferencia crucial entre los primeros y el psicólogo. Y, como verás en los puntos siguientes, el poner atención a tu discurso lejos de ser motivado con fines de etiquetaje, es para poder ofrecerte herramientas que abonen a tus objetivos.

3.-“Tus deseos son órdenes”

Cuando decides a acudir a psicoterapia lo haces por motivadores personales, y por tanto los objetivos también tienen ese carácter. En otras palabras (y siendo muy concreto) los objetivos a alcanzar a través de las sesiones los estableces tú mismo, el psicólogo trabaja con base a tus necesidades y no a partir de las que él cree son mejor para ti (como suele pensar la mayoría).

4.- ¿Ya se va? O ¿Nos aventamos otro?

A diferencia de otras cuestiones, la permanencia en el proceso terapéutico es siempre voluntaria. Es decir, cualquiera puede elegir no continuar con su proceso si así le parece conveniente en todo momento. Así mismo, debido a la gran cantidad de “formas” que existen de llevar un proceso terapéutico, siempre podrás cambiar de Psicólogo si consideras que no está cubriendo tus necesidades…como dirían mis profesores: “Ningún Psicólogo es para todas las personas”.

5.- ¡Pues no que sí quería!

Como ya dije, los cambios no suceden solos (por algo es que decidiste acudir con un profesional), así que es sumamente incongruente que a la hora de comenzar tu proceso terapéutico lo hagas con la actitud de “Quiero que las cosas cambien pero yo no quiero cambiar”.

Tú eres el ingrediente principal que permite alcanzar los objetivos que deseas, por lo que si de entrada no te comprometes con todo lo que implica el proceso entonces…mejor quédate sentado en tu sillón y mira como los demás sigues avanzando. La decisión es tuya.

 

..Y finalmente un punto extra que resulta esencial: Los psicólogos NO LEEN LA MENTE, ¡HABLA!


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