¿La infidelidad es necesaria?

icon twitterIrvingh Bolaños

Cuando hablamos de infidelidad, solemos entenderla como sinónimo de engaño, cuernos, falta de respeto, promiscuidad, considerándola siempre con un valor negativo e indeseable.

Ser infiel no es únicamente mantener relaciones sexuales con otras personas fuera de la relación de pareja, hay muchas formas de ser infiel; lo somos de pensamiento, en nuestras fantasías conscientes y, aún más, en las inconscientes es casi inevitable encontrarnos deseando a otras personas. Esto nos remite a que el deseo humano no tiene un objeto fijo. La moral cultural sexual no tiene esto en cuenta, piensa que es fácil y posible ajustar nuestro deseo a una sola persona y lo establece como la forma normal de relacionarse.

Es necesario decir que no todas las infidelidades tienen los mismos motivos ni todas las mismas consecuencias. Muchas personas necesitan mantener relaciones con más de una persona, lo que no implica que dejen de amar y/o desear a su pareja. Habitualmente pensamos que si amamos y deseamos a una persona es imposible desear a otras, cuando en absoluto es así, por tanto, es muy importante entender que en muchos casos esa relación ilícita no afectó en nada al deseo hacia la pareja, en otros casos, al contrario, mejora las habilidades en la cama, el afecto es mayor, pueden romper la rutina a la que se enfrenta la pareja y satisface otras necesidades. Si la infidelidad es mutua y consentida estamos hablando de un avance en las relaciones. La monogamia fue impuesta no desarrollada.

Muchas parejas terminan tras una infidelidad y a veces rompen no por falta de amor sino por la moral de esas personas, sus ideas le impiden superar las fantasías que le provoca la infidelidad, además de la presión de amistades con su “ni se te ocurra volver” porque sabemos que ellos en la misma situación lo harían. En otros casos las consecuencias son mucho peores, hay quien mata, quien humilla, quien maltrata tras una infidelidad. Evidentemente esto sólo puede producirse en una concepción de amor donde entiendo que el otro me pertenece. Cuando el amor es posesión se puede acabar de esta forma. En realidad a las personas no se les puede ser fiel porque nadie es de nadie. Se puede ser fiel de palabra, acceder en ella acaba por hacernos ceder en las cosas, y es eso lo que nos produce un gran sentimiento de culpabilidad.

Quizá como personas debamos vencer algunos prejuicios acerca de la sexualidad porque le damos demasiada importancia a lo genital cuando hacemos cosas mucho peores el resto del tiempo.


2 pensamientos en “¿La infidelidad es necesaria?”

  1. En mi opinión es que el que es infiel no ama, el amor el deseo de pareja no debe de ser compartido y si una es infiel es porque en realidad o no esta a gusto con su pareja, no lo satisface o esa persona le gusta tener la atención o el ego elevado requerido. en si, el que es infiel para mi punto de vista es el que no sabe que es lo que quiere.

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