Entrevista a Gabriel García, autor de ‘NakedMen’

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Gabriel García, artista plástico mexicano, diseñador gráfico, autor de Naked Men, comparte para RegioGay su más reciente trabajo, sin duda un must de este 2015. Gabo, como él mismo se llama, apuesta por la diversidad de la belleza y de los cuerpos a través de la fotografía, y con ello ha colocado a México en el concierto del mundo, de la visibilidad de las personas trans, del amor a quienes somos, del amor a nuestro cuerpo.

RegioGay (RG): ¿De dónde es Gabriel?

Gabo: Soy de la Ciudad de México, nací en ella y actualmente vivo en ella. Sin embargo, la mayor parte de mi vida viví y crecí en Ciudad Satélite, una localidad del Estado de México. Lugar que, por cierto, no dejo de frecuentar, aún cuando me toma dos horas de viaje.

RG: Háblanos un poco de ti, caminos recorridos, gustos, sueños…

Gabo: Soy una persona hiperactiva, siempre tengo algún proyecto, plan, viaje, trabajo que realizar. No me gusta estar quieto, mi propio cuerpo pide movimiento. Si estoy sentado, de forma involuntaria, mi pierna derecha se pone muy inquieta moviéndose de arriba abajo, como mandando señales de que me apresure.

Desde muy chico me gusta todo lo relacionado a lo gráfico, visual, color, etc. Todo lo que el ojo interpreta y comunica. Estudie Artes Plásticas en el INBA, y después Diseño Gráfico, en una universidad privada. Durante este periodo, en la universidad, fue cuando asumí ser una persona transexual, un hombre.

Después de graduarme comencé con el tratamiento hormonal, sin embargo, sentí que existía una presión en la cultura trans-masculina, sobre las operaciones y el vello corporal. Así que inicialmente me alejé un poco de los círculos de hombres que vivían en tránsito como yo.

No obstante, poco a poco, fui encontrando afinidad con otros, que sentían esa misma necesidad de tener sus tránsitos bajo sus reglas y sus propias expectativas, así como el hecho de sentirse cómodos y felices con sus cuerpos tal cual son, con una vulva.

A mí me gusta mucho esa parte de la vida, como alguien en tránsito, lo cual seguramente nunca daré por concluido, porque incluso un hombre NO-transexual nunca deja de construirse, la identidad es algo en constante construcción.

Mi sueño es vivir algún día cerca del mar, en una casita rústica que no requiera mucho mantenimiento, que mis hijxs (pienso embarazarme en algún punto de la vida) me visiten mientras relajo los pies en agua espumosa, muy orgulloso de todo lo que hice de joven. Mientras, cumplo pequeños sueños lo más frecuente que puedo. Cada día me invento nuevas metas.

RG: ¿Nuestro cuerpo nos pertenece?

Gabo: Creo que en el modelo actual en que vivimos inmersos las personas, existe cierto mecanismo que nos aleja de nuestros cuerpos como algo que nos pertenece, ya que el cuerpo es nuestro medio para interactuar con todo lo que está fuera de nosotros (otras personas, en mismo un espacio/tiempo), siempre está sujeto a una valoración externa, a una expectativa externa, a una cultura impuesta.

Desde que somos gestados existe una expectativa de quienes vamos a ser, cuando crecemos nadie nos enseña a romper con ello y sobre todo a tomar autonomía de que lo único que realmente es nuestro y nos acompaña en todo momento, es justamente el cuerpo, nuestro envase.

Si nos remontamos a los estudios feministas, vamos a encontrar cómo un sistema decide sobre el cuerpo de las personas y sus experiencias de vida, y quien se salga de la normativa, será señalado como castigo y, al mismo tiempo, como advertencia para quien lo haya pensado hacer. Ese señalamiento puede terminar en un asesinato o, pero aún, en culpabilizar a la persona para que ella misma haga el trabajo sucio y ella misma termine con su vida.

Por eso, es importante hacer visible la diversidad de cuerpos, de vidas, de tránsitos, de orientaciones, de familias y cualquier situación en la cual nuestros cuerpos sean partícipes. Para dar testimonio y referencia sobre lo importante que es liberarnos de ese sistema impositivo y normativo.

RG: ¿Cómo surge el proyecto Naked Men?

Gabo: Pues yo siempre me he referido a mi cuerpo como algo que disfruto mucho, digo, en él vivo, es mío. Nunca me identifiqué con el discurso del “cuerpo equivocado”, “este cuerpo no es mío” y cualquier otra frase disfórica.

De hecho, no creo mucho en la disforia como una referencia para las personas transexuales, ya que creo que la incomodad al cuerpo existe desde el hecho mismo que la sociedad sólo reconoce como bellos, válidos y auténticos a un grupo muy pequeñito de personas, todas las demás, que somos la mayoría, quedamos fuera de esos cánones.

Por eso existe la anorexia, la vigorexia, el racismo internalizado y si, la DISFORIA GENITAL, pero todas estas, se pueden anular con una buena dosis de reflexión sobre los mecanismos impositivos hacia los cuerpos y el empoderamiento de nuestros cuerpos.

Me pareció buena idea hacer esto tangible, porque si explico todo esto a cada persona que conozco seria muy complicado, y como ya comenté, yo soy una persona visual, por lo cual una imagen lo puede decir mejor que yo. Convoqué por medio de Facebook a otros hombres con experiencias de transito, que amaran a sus cuerpos y que quisieran mostrar al mundo esa comodidad.

Curiosamente lo que tenia planeado se concretó, en el libro hay hombres bajitos, altos, delgados, llenitos, barbudos, lampiños, castaños, morochos, vaya… el reflejo de una diversidad corporal incluso en una muestra pequeña de hombres trans.


No te pierdas la segunda parte de esta entrevista.


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