¿Parafilias? ¿Qué es eso? – Preferencias sexuales fuera de lo “común”

pag_staff_face  César Tovar

Probablemente han escuchado antes el término «parafilia», que aunque puede parecer un extraño término médico en realidad no se refiere a nada “malo” por sí mismo y mucho menos a una enfermedad; simplemente hace referencia a la gran diversidad de patrones de comportamiento erótico, que como tales son inherentes a la naturaleza sexual del ser humano.

La palabra «parafilia» tiene sus raíces etimológicas en dos vocablos griegos: pará, que significa «al margen de» y filia que significa «amor»; por lo tanto podemos decir que se refiere al «amor por lo que está al margen», o mejor dicho, la atracción sexual por aquello que está al margen de lo mayoritario.

Específicamente se refiere a aquellos casos en que la fuente predominante de placer sexual no se concentra de manera exclusiva en la penetración, sino que esta queda en segundo término por enfocarse en otras actividades, rasgos, situaciones u objetos que han sido erotizados.

En este último caso, cuando se refiere a objetos por los que se tiene cierta fijación erótica, se utiliza el término «fetichismo» pero igualmente se incluye dentro de las parafilias.

Comúnmente se reserva el uso del término «parafilia» para describir los casos en que una persona limita su vida sexual única y exclusivamente a ciertas prácticas específicas, y se diferencia de simplemente llevar a cabo prácticas sexuales por experimentación o como forma de juego erótico previo al acto de la penetración.

Si bien las parafilias se refieren a comportamientos sexuales no universales o mayoritarios, no por que una persona posea alguna parafilia significa que este “enferma” o sea “anormal”.

Anteriormente el término oficial para llamar a las parafilias era el de «perversión», lo que sin duda le otorgaba una connotación más negativa a estas prácticas; sin embargo en 1987 se decidió  cambiarlo por «parafilia».

Las parafilias se consideran normales siempre y cuando la persona que la práctica pueda convivir con ella sin conflictos y disfunciones físicas, morales, emocionales, etc.; y sobre todo que no cause daños y/o viole los derechos de otras personas, como sucede por ejemplo con el exhibicionismo, la pedofilia,  el abuso sexual y la violación.

Sin embargo las definiciones de este término son muy relativas, pues por ejemplo, la masturbación, el sexo anal y el sexo oral (en todas su variantes) en otras épocas fueron consideradas como parafilias aunque hoy se consideran simplemente como prácticas sexuales diversas que la mayoría de las personas lleva a cabo.

Por todo lo anterior, si en algún momento has pensado que pudieras poseer cierta parafilia, no deberías alarmarte por el hecho de creer que eres un “pervertido”, o incluso que estás “enfermo”, simplemente no eres una persona común. Solo recuerda siempre tener en consideración tu integridad y la de los demás.

Existen más de 300 parafilias bien diferenciadas las cuales puedes consultar en el siguiente glosario de parafilias. Incluso en RegioGay te hemos hablado de las parafilias más comunes y los fetiches más extraños, así como de los riesgos a la salud que algunos de ellos implican, y de algunas prácticas en específico como el sadomasoquismo o la lluvia dorada.

Todos los domingos estaremos hablando de alguna parafilia en particular, así que no te lo pierdas. ¿Te interesa alguna en particular?

¡Pórtense bien y si se portan mal tan solo no olviden cuidarse!


¿Tú qué opinas? Déjanos tus comentarios.