El perfeccionismo y sus consecuencias

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El concepto del perfeccionismo parece algo positivo, necesario e incluso deseable. Tomamos por sentado que va relacionado directamente con la responsabilidad, el profesionalismo y todas las conductas deseables en una persona, sobre todo en los ámbitos escolares y laborales: como estudiante, los docentes disfrutan de un alumno dedicado, responsable y consciente de lo importante que es aprovechar al máximo sus estudios, lo que se verá reflejado directamente en la calidad de los trabajos que entrega; en el trabajo se espera que lleguemos temprano, no faltemos y cumplamos con todo lo que se nos pide con una sonrisa y toda la disposición del mundo, sean cual sean las condiciones que nos rodean, cualquier desvío de esto le llaman mala actitud.

En psicología, se define como la creencia de que se puede y se debe alcanzar la perfección, o sea, la convicción de que cualquier cosa por debajo de in ideal de perfección es completamente inaceptable.

Es importante mencionar en éste punto que buscar ser buenos estudiantes, trabajadores y personas es algo bueno, eso de hacer lo mínimo indispensable para pasar la materia o para que no te corran es algo triste. Es importante siempre ser lo mejor que se puede ser, pero cualquier extremo es malo.

Escuchando los comentarios que me hace la gente, veo que mi imagen sufre de muchos cambios de persona en persona, al parecer mi vida en sus mejores momentos es un misterio. No puedo evitar reírme un poco al pensar en eso porque no me siento tan enigmático como algunas personas me pintan, simplemente soy yo. Para que entiendan un poco a lo que me refiero es necesario saber lo siguiente: tengo tres trabajos completamente diferentes. Soy psicólogo clínico, doy clases y trabajo en una empresa. No lo hago porque me guste presumir que me la paso trabajando, simplemente mis necesidades económicas lo exigen. Aunque debo admitir que disfruto mucho mis trabajos y la sensación de seguridad y estabilidad que me traen.

Hace unos días una persona que conozco me dio su opinión sobre el tema: me dijo que no vivo, que solo sirvo para trabajar y que por ello soy vacío e innecesario, que no le traigo nada al mundo que pueda servir de algo, agregó que por eso no tengo amigos y que no encontraré una persona que me ame, por la falta de tiempo. Curiosamente la persona que me lo mencionó siempre me dijo que no tiene amigos y su relación como la describe es espantosa, constantemente pierde los trabajos que tiene porque falta mucho y se queja de que no tiene dinero. En mi caso, tengo amigos que amo, tengo a mi familia que los veo con poca frecuencia pero que disfruto mucho y tengo pareja. Qué vida tan fea, ¿no creen?

En tiempos pasados sí llegué a caer en el perfeccionismo, quería hacer todo. Cada quien tiene razones diferentes para hacerlo, en mi caso, quería ser reconocido, tenía que ser el mejor, el famoso, el amado… (¡pas! Cae el veinte) Mi búsqueda de aceptación se veía marcada por mi idea de que si era famoso, si era conocido por todos, las personas que yo creía que eran importantes me amarían. Incluso mis primeros intentos de escribir fueron impulsados por esa necesidad de llamar la atención. Todo lo quería publicar y cuando lo lograba, buscaba la forma de que estas personas supieran lo que hice. Sobra decir que hasta la fecha, ese reconocimiento no se me ha dado (risas).

Afortunadamente, un proceso terapéutico, junto con unos amigos increíbles me enseñó que si busco mi valor en los ojos de otra persona, éste va a ir variando, lo que puede ser muy confuso ya que cada uno tiene estándares diferentes y sabe apreciar cosas distintas de otros.

Lo que sí les puedo compartir es que la frustración de buscar la perfección es inmensa, la soledad que te topas al no ser comprendido es pesada cuando la traes en los hombros, te tumba fácilmente y vivir constantemente frustrado no es agradable. Lo último viene de la constante necesidad de cumplir ésos estándares imposibles de lograr.

¿Y cuáles son las consecuencias del perfeccionismo? Frustración, estrés, la sensación de que nunca eres suficiente, aislamiento, soledad y la constate idea de ser observado, miedo al fracaso, pensamiento polarizado (todo o nada), también pueden sufrir de ansiedad y de baja autoestima. Puede ser un factor de riesgo para el desorden obsesivo-compulsivo e incluso depresión. Las personas perfeccionistas sacrifican a menudo las actividades sociales y familiares.

Entonces, es importante preguntarnos si vale la pena tanto sacrificio. Como dije antes, los extremos son negativos y llevan a las persona a pensamientos autocríticos que pueden ser peligrosos como el suicidio. Si algo te va a causar tanto daño, aislarte, hacerte sentirte menos y afectar tus relaciones personales, entonces podemos considerarlo como algo que debemos evitar.

Hermanos, hermanas, cuídense mucho y tengan los ojos bien abiertos a éstas conductas, sobre todo nosotros que somos diferentes debemos evitar los extremos, ya que podemos ser más susceptibles a las conductas autodestructivas y a pensamientos negativos. Si ya estamos en esa situación, que no nos de miedo buscar ayuda, ya sea personal o profesional. La vida es para vivirse y no para estar viendo qué anda mal en ella. No me malinterpreten, es bueno auto evaluarse y hacer ajustes para mejorar, pero el buscar razones para desvalorizarse y sentirte mal de ser quien eres no es deseable. Es importante que cuando nos veamos al espejo, nos guste lo que vemos. Créanme que los estragos del perfeccionismo llegan hasta lo más profundo de su vida y en ocasiones, son irreversibles. Lo digo por experiencia.

Yo sólo quería que me amaran, ahora me amo yo mismo…

Saludos afectuosos.

Mostro.


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