El placer de satisfacer con la boca

facebook fb icon icon twitter icon_instagram Miguel Parra

Estoy seguro que al momento de leer esto ya no te sorprenderás en nada y que por tu mente pasará que satisfacer con la boca (a.k.a. sexo oral) se puede hacer sin leer un artículo, pero mi pregunta es:

¿Lo estás haciendo bien?

Hacer correctamente sexo oral a un hombre, aunque parezca serlo, no es algo para nada sencillo, pues se comenten errores muy comunes, como usar los dientes (que es un dolor cero excitante), o no hacer correctamente los movimientos (que es algo mega chafa). Cualquier pequeño detalle nos puede hacer perder el ritmo de nuestra pareja, faje, amigo con derecho, ligue o lo que sea y no permitir que alcance su orgasmo.

E igual de importante que conocer la mejor técnica para hacerlo es conocer los riesgos que esta práctica implica, pues recordemos que tanto el semen como el precum (liquido preseminal) son fluidos que pueden transmitir enfermedades, entre ellas el VIH. Por eso que no te suene muy descabellado si alguno de tus compañeros te pide hacer el oral con condón.

Bueno, haremos que nuestra pareja sexual y su “amiguito” (o “amigote”) estén muy agradecidos, así que empecemos…

Para no correr el riesgo de que su pene huela o sepa desagradable, sugiero darse una ducha, incluso puede ser juntos antes de mantener relaciones. Asegúrate de lavarle bien su pene pasando tu mano con jabón en su entrepierna y escroto. También tira hacia atrás su prepucio y lava debajo. Que le quede súper padre y antojable.

Ahora vámonos a lo bueno… y pues, ¡PROVECHO!

Con un lubricante o tu propia saliva, humedece el área alrededor del prepucio, y luego suavemente llévalo hacia abajo con la lengua o los dedos.

Lograr que un hombre eyacule usando el sexo oral, es una tarea de unos 10 o 15 minutos (bueno, depende qué tan excitado esté y/o cuánto aguante tu pareja) y esto nos puede traer ciertas molestias como dolor en la mandíbula, calambres en las manos, o dolor en la boca. Para apurar un poco su orgasmo, puedes seguir estos consejos:

  • Disfruta de la textura: Sostén el pene con una mano y atáscate, bueno… colócalo en la bocay recorre todo lo largo de forma suave y provocativa.
  • Observa las reacciones de tu pareja.Cubre el glande con tus dedos. Presiona con los labios los lados del miembro masculino y da pequeños mordiscos (pequeños, es un pene y siente, no creas que no tiene sentimientos) y pregúntale si las caricias son de su agrado. Si su respuesta es afirmativa, acaricia piernas, brazos, pecho, pezones, nalga o lo que se antoje a fin de cuentas uno tiene que disfrutar igual que él y al mismo tiempo incrementar el placer.
  • Sácale provecho a tus labios. Presiona el glande entre tus labios y succiona levemente. Sácalo despacio y repite el movimiento.
  • Controla la intensidad. Modifica la velocidad con que sostienes el pene entre tus labios, de esta manera incrementarás más el deseo de tu pareja.
  • Disfruta el recorrido. Aprovecha para acariciar todo el miembro de tu pareja con tu lengua, es una sensación que le encantará. Masajea el perineo, que es el área entre el ano y los testículos haciendo pequeños círculos. Haz gemidos de que estás disfrutando el momento (normales, nada de ruidos tipo película porno que son poco creíbles).
  • Cierra con broche de oro. Coloca la mitad del pene en tu boca y has movimientos más fuertes para succionarlo. El secreto es disfrutar lo que estás haciendo para transmitirle a tu pareja esa sensación.

Es importante mantener el ritmo constante para construir la emoción, sin cambiar radicalmente las técnicas. Sin embargo, a medida que se acerca su orgasmo, debes incrementar la velocidad y presión. Y una vez alcanzado el orgasmo, debes dejar de hacer todo, ya que el área se vuelve muy sensible.

Al momento de la eyaculación, puedes elegir entre permitir que el hombre termine en la boca o no, y entre tragar el semen o no hacerlo. Si optas por hacerlo ten siempre en cuenta los riesgos que esto puede llegar a representar, sobre todo si tu acompañante sexual no es de tu entera confianza o es más bien ocasional. Si decides no tragarte el semen, tan sólo escúpelo sin ser grotesco en una servilleta o incluso sobre la sábana.

Si de plano no quieres poner la boca en juego, puedes pedir que te avise cuando esté por venirse o cuando sientas que está por alcanzar su orgasmo continúa el trabajo con las manos. Puedes dejar que el semen caiga sobre el cuerpo, finalmente eso le encantara.

Ahora no tardes mucho en poner a prueba estos consejos, espero sirvan demasiado. O que no los necesites porque eres ya un experto.


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