14 recomendaciones para lograr tus propósitos de año nuevo

fb _icon Àlex Hdz.

Para dar cierre el 2014 y como parte de nuestro especial de #Las14del14, les preparé una lista de 14 tips o recomendaciones que les pueden servir de apoyo en el cumplimiento de sus propósitos de año nuevo y comenzar el 2015 con todo. Espero les guste:

1. Determina un quiebre en tu vida.

Si estás buscando proponerte nuevas metas que cumplir, es muy probable que la razón sea que no estás cómodo o contento con la situación actual de tu vida, por eso estás buscando un cambio. Para comenzar con el pie correcto, es necesario que primero seas consciente de todo aquello con lo que no estás a gusto y que sabes que no te está funcionado, y que seas totalmente honesto contigo mismo al ver la realidad de las cosas. Siempre lo sabemos, pero muchas veces preferimos no verlo y darnos cuenta. Es necesario que seas consciente de dónde estás parado y en dónde te gustaría estar, y declarar: “¡No más! Hoy cambia.” A eso me refiero con un quiebre en tu vida, a poner un ¡hasta aquí! Aunque esté trillado, el año nuevo es una muy buena oportunidad para declarar un quiebre, la cuenta de los días del año termina y comienza de nuevo en uno, simbólicamente cerramos un ciclo de 365 días alrededor del sol y comenzamos uno nuevo. Es un momento ideal para matar aquella persona que fuimos el año pasado y dar luz a una nueva.

2. Tatúate el “Sí se puede”.

De nada servirá que si quiera te prepares para cumplir nuevas metas si antes que nada no las ves como una posibilidad. Tu mente se encuentra en una constante búsqueda de razones –o  excusas– que coincidan y den razón a la idea o pensamiento que ocupa su espacio en ese momento. Esto lo hace para sentirse tranquila y segura, pero muchas veces no es lo que más nos conviene. Así que, si te la pasas pensando en que te será imposible cumplir tus propósitos, tu mente se encargará de filtrar de toda la gama de posibilidades aquellas que te den la razón de que efectivamente no podrás; esto te hará sentido y ahí te quedarás. ¿Y eso te sirve? No.

Lo que te sirve es anclarte en que lo que te propones es totalmente posible. De esta manera, tu mente estará abierta a las posibilidades y te será mucho más fácil ver todas las oportunidades que se te presenten. Pero no sólo basta con visualizarlo, hace falta que lo creas de verdad, casarte con la idea y no soltarte a pesar de los obstáculos o aparentes fracasos que se puedan presentar.

Te aseguro, que si el equipo de personas que desarrollaron el celular o la computadora que estás utilizando en este momento, no hubieran visto su creación como una posibilidad –y creído firmemente en ello–; no estarías leyendo esto el día de hoy.

3. Fija muy bien tus propósitos.

Que sean lo más claros posible. Respóndete: ¿por qué lo estoy haciendo? Pero más importante: ¿Para qué quiero cumplirlos? ¿Qué espero lograr con mis propósitos? ¿A dónde me van a llevar? Si es necesario, realiza una lluvia de ideas, pero sin filtrarlas ni evaluarlas, para que tengas un mejor panorama e identificar aquellos que en realidad quieres integrar en tu vida. Existen momentos clave durante el día en los que es mucho más fácil identificar claramente tus sueños, éstos son justo al despertar y aquel espacio de silencio y mucha actividad mental antes de dormir. Yo te haría la pregunta: ¿Qué es eso en lo que más piensas al despertar cada día?

4. Define tu nuevo ser.

No estás logrando los objetivos que te propones, porque las acciones que has realizado no corresponden al ser que obtiene esos resultados. Lograr nuevos resultados, requiere nuevas acciones, por lo tanto requiere de ti que te conviertas en una nueva forma de ser. Algo que indudablemente te acerca al logro de tus objetivos, es visualizar esa persona en la que quieres convertirte al lograrlo y comenzar a actuar de esa forma. Tú ya eres consciente de qué actitudes y qué acciones no te han funcionado y son las que te mantienen donde estás; tan sólo detente y observa con atención. Así que ahora piensa: ¿cómo me gustaría que fuera ese nuevo yo? ¿Cómo actuaría? ¿Cómo se comportaría? ¿Cómo es su forma de ser? ¿Qué NO haría? Y una vez que lo tengas claro, comienza a actuar a partir de ese papel.

Te será más fácil ejecutar nuevas acciones y cuando menos lo pienses, te habrás convertido en ese nuevo ser. Es irónico, pero funciona en ambas direcciones: al realizar nuevas acciones, modificarás tu ser; pero también al definirte y actuar como un ser diferente, tus acciones cambiarán. Volvemos a lo mismo: dependiendo de lo que esté en tu mente, serán las posibilidades que se abran o cierren para ti. Pero es imprescindible creértelo, porque es probable que durante el proceso llegues a sentirte como si estuvieras fingiendo o actuando, como si te estuvieras mintiendo… pero, ¿qué es la vida sino más que una actuación del personaje que más te gusta y todas las mentiras que te dices a diario hasta que se vuelven realidad?

Un maestro me dijo sabiamente un día: “Fake it ‘til you make it! (Fíngelo hasta que lo logres)”; y creo que tiene toda la razón.

5. Aterriza tus propósitos en un medio material.

Plasmar tus propósitos en algún medio material que te permita asentarlos y tenerlos presentes en tu día a día, incrementa significativamente tus posibilidades de tener éxito. Es una forma más de enfocar tu mente en la persecución de tus metas. Velo como una pre-materialización de las mismas, al traerlas de tu mente a un plano tangible. Lo más común y recomendable es que una vez establecidos tus propósitos, los escribas en un papel, una libreta, tu computadora o donde prefieras; pero en algo que puedas ver a diario. Escribe todo lo que definiste, tus porqués, tus para qués, tu nuevo ser, etc.

Muchas personas optan por colocar también representaciones visuales o auditivas en lugares que frecuentan a diario, como en su escritorio en la oficina, su automóvil, la puerta del refrigerador, el espejo, la puerta o el techo de su cuarto (para verlas al despertar), etc. Esto les ayuda a reconectarse con su propósito al verlas o escucharlas y mantener la motivación. Yo te recomiendo dos apoyos: un sueñógrafo, que es un collage de imágenes que representen tus metas y que puedes colocar en un lugar que veas a diario; o un audio del decreto de tu nueva forma de ser comenzando por enunciar “Yo soy…” (seguido de las formas de ser), y que puedes llevar en tu reproductor de música, celular o escuchar en tu automóvil.

6. Establece un plan de acción.

Con todo esto definido, lo que sigue es establecer qué acciones vas a poner en práctica para conseguir cumplir tus propósitos. De la misma forma, las acciones que vas a dejar de hacer. Piensa en todas aquellas cosas que necesitas realizar para cumplir tu meta: si te vas a levantar a una hora más temprano, si vas a realizar una dieta, si vas a hacer ejercicio, si vas a ahorrar, etc. Establécelas e incorpóralas en un plan de acción.

La mayoría de las acciones que componen nuestro día a día, son hábitos que realizamos en automático, muchos de ellos inconscientemente. Aquellos hábitos que nos alejan o simplemente nos limitan a lograr nuestros objetivos son los que debemos atacar. Y tú mejor que nade, conoces bien tus malos hábitos. Lo ideal es que tus nuevas acciones se conviertan en nuevos hábitos, así que mi recomendación es que sustituyas hábitos actuales por nuevos hábitos. Como por ejemplo: optar por beber agua en lugar de bebidas carbonatadas; o sustituir 30 minutos de redes sociales por 30 minutos de ejercicio. Dependiendo de tus metas.

7. Declara acciones y propósitos medibles.

Si las acciones y metas que te propones son ambiguas, los resultados que obtendrás serán también ambiguos. Declararlos en términos medibles (unidades como horas, kilos, días, libros, cigarros, etc.) te facilitará medir tus avances, comprobar tus resultados y mantenerte motivado; en general te dará una perspectiva más clara del cumplimiento de tu propósito.

8. Establece tiempos.

Es muy importante que definas los periodos de tiempo en los que tus propósitos estarán cumplidos. De esta forma, además de contar con un panorama más claro y aterrizado como con el punto anterior, también tendrás una fecha límite como refuerzo para tu compromiso. Obviamente, lo ideal es respetar los tiempos que establezcas.

Los expertos coinciden  en que el tiempo estimado para que una acción se convierta en un hábito, es de 90 días (aproximadamente 3 meses); así que puede ser un buen plazo de tiempo para comenzar.

9. Identifica los obstáculos.

Por obstáculos me refiero a todas aquellas cosas que creas que se te puedan presentar y desviarte de tu camino o hacértelo difícil. Todas aquellas cosas que normalmente evitas o prefieres no afrontar por miedo o cualquier otra cosa, van incluidas aquí también.

Cuando comiences el proceso de cumplir nuevas metas, inevitablemente te vas a enfrentar a cosas que no te van a gustar, y hasta parecerá que la vida se pondrá en tu contra presentándote todo tipo de tentaciones, problemas, trabas, etc. Pero si de verdad quieres cumplir tus metas, debes estar dispuesto a pagar estos precios. Ser consciente de ellos te facilitará el camino.

10 .Convierte tus miedos en tus aliados.

También te vas a topar de frente con tus miedos, tu peor enemigo. La razón por la que no nos atrevemos a hacer la mayoría de las cosas que no hacemos, es porque hacemos caso a nuestros miedos; los cuales no son más que un mecanismo de nuestra mente que se activa ante una situación desconocida e insegura, es decir fuera de tu zona de confort; con el objetivo de alejarte del riesgo. Pero, ¿qué te asegura que lo que está detrás del miedo no es precisamente lo que estás buscando o lo que necesitas? La mejor manera de hacer frente a un miedo cuando se te presenta, es atravesarlo justo por en medio. Así que, ¿por qué no convertir a tus miedos en un indicador de que algo nuevo y bueno para ti está por venir?

11. Mantén una bitácora.

En donde lleves un registro de tus avances. Te recomiendo ir registrando las acciones que sí has realizado y las que has fallado, en función de las unidades de medición que definiste para tus metas. Por ejemplo: cuántos días de la semana sí cumpliste con tu dieta o tu ejercicio; por decir algo. De esta forma te darás cuenta de qué tan comprometido has estado siendo con tu propósito y qué nuevas acciones tomar en consecuencia para remediar las faltas.

12. Incluye metas cortas adicionales.

Para mantener la sensación de que estás teniendo logros y acercándote a tus metas principales, apóyate de metas extraordinarias a corto plazo. Metas más sencillas que te den resultados más inmediatos, pero que a su vez te encaminen a cumplir la meta más importante. Es recomendable también premiarte por tus logros y reconocértelos para mantenerte motivado.

13. Consigue compañeros de viaje.

El viaje es mucho más llevadero si tienes alguien que te acompañe. Busca algún amigo o familiar que también se haya propuesto metas similares a las tuyas para que tengas una motivación extra. Así ambos pueden compartir avances, motivarse a seguir adelante o hasta darse una patada en el culo de ser necesario. O inclusive, puede ser alguien que simplemente funja el papel de un evaluador a quién rendirle cuentas de tus avances, de esta forma refuerzas tu compromiso.

14. ¡DEJA DE PENSARLO TANTO Y ACTÚA!

Y para concluir, la recomendación más importante de todas: Deja de pensarlo tanto y actúa. Así de simple, todos lo sabemos. Nada de lo anterior funciona si no le metes acción. Darle tantas vueltas en tu mente a lo que vas a hacer y cuándo lo vas a hacer, no te lleva a ningún lado, simplemente le da oportunidad a tu mente de elaborar más excusas, miedos y razones para mejor no hacerlo. Todas estas recomendaciones ciertamente te encaminan a asegurar el éxito de tus propósitos, pero la única forma efectiva de materializarlos es comprometerte al cien con ellos y lanzarte a hacerlo.


 

¡Que tu nuevo año esté lleno de aprendizajes, crecimiento, abundancia, y logros!

¡Feliz 2015!


¿Tú qué opinas? Déjanos tus comentarios.