Las cosas que hacemos andando pedos

icon_twitter icon_instagram  Hernán Fuentes

¡Regios!,un gusto saludarles nuevamente está semana y comenzando el mes con columna así que entremos en tema.

Los fines de semana están destinados para descansar, salir de paseo, visitar a la familia pero sobre todo para la fiesta, el descontrol, la música, el baile y el alcohol, y si, desde que comienza la semana ya estamos planeando que es lo que vamos a realizar el fin de semana que comienza desde los jueves o cómo muchos le dicen el viernes chiquito.

El fin de semana pasado me toco andar de antro, y caí en la observación de que muchos de nosotros hacemos cosas estúpidas al andar tomados y enfiestados.

Cuando andamos de antro en lo único que pensamos es que queremos fiesta y ponernos “chidos”, empezamos con el desmadre y a tomar una cervecita, que se convierten después en tres, que se convierten quizá en 6 y ahí nos vamos, que la bebidita, que le coqueteo al chavo que me está viendo, otro cigarro y le seguimos bailando, otro trago a la cerveza y seguimos gritando a la menor provocación de cualquier canción que se esté escuchando en el antro.

Andando bien tomados nos empiezan a poner las canciones de desprecio y empezamos a cantar y a decir “el vato no valía la pena” “que se vaya a la chingada”, “pinche infiel” y seguimos tupiendo a los ex, pero luego cuando nos ponen las dolidas ahí andamos llorando y haciendo las pinches pendejadas diciendo “lo extraño un chingo” “es que lo amo”, etcétera, ¿Quién nos entiende?  o lo odiamos, o lo amamos las dos no se puede, vamos a dejarnos de chingaderas de este tipo porque no podemos decir lo amodio.

Y seguido a esto sacamos el celular y le mandamos mensaje por whatsapp, mal escritos, pidiendo perdón por las pendejadas que hicimos, lo cual sólo son ignorados por nuestros ex o si te contestan lo hacen bateandote.

Al igual estando ahí echando fiesta no puede faltar la selfie con los amigos, para que todo el Facebook se enteré que ando en el antro, o típico de tomarle foto a la mesa con las cubetas, las bebidas y los cigarros, que se vea que es quincena y que podemos darnos los lujos de andar tomando como Dios manda.

Me tocó ver también en la mesa de alado, un chavo que en cada canción se grababa en el celular cantando las canciones, agarraba la botella y la mostraba a la cámara, después volvía a agarrar la botella y la besaba, ¡no sé por qué hacía eso! ¿Besar una botella y grabarlo? ¿Cómo para qué vas a grabarte besando una botella?

Y no se diga las chavas cuando andan tomadas y en tacones, algunas parecen los caballos de Joan Sebastián al ir al baño, peor aún los chavos que no saben ni cómo llegan a su casa de tan mal que se ponen, el vomitar afuera del antro o en el estacionamiento y peor cuando lo pisan y así se suben al carro, eh visto demasiadas cosas que nosotros los borrachos hacemos y he hecho muchas otras más, no falta también que borracho te quieres ligar al chavo y terminas siendo bateado, me tocó un día entrar al baño del antro y en eso un tipo me toma del brazo y me quería besar a la fuerza, cuando lo aventé y le dije que se quitará y que no me tocará, casi me agarraba a golpes con él y nomas me dijo pinche sangrón total se fue con el chavo que estaba orinando a un lado mío e hizo lo mismo, intento besarlo y volvió a ser bateado, ¡pinche vato urgido y falto de amor!

O los que se la pasan manoseándose en un rincón del antro con tal de ligar e irse al motel, chavos el antro no son cuartos oscuros ni cabinas para estarse fajando delante de todos, existen también aquellos chavos que los han sacado cargados y los llevan al carro porque no pueden dar ni un paso más.

Regios la verdad y para terminar la columna del día de hoy es que eh visto de todo y he hecho unas que otras cosas también, no me asombro y no lo niego y a pesar de todo esto, nos sigue valiendo madre las acciones que hacemos, aunque en la mañana siguiente vemos los mensajes y decimos “No vuelvo a tomar” y bien sabemos que el alcohol es un inhibidor de la vergüenza y nos da el valor suficiente para hacer y decir las cosas que sobrios no haríamos y no nos atreveríamos a decir, pero hay que ver las cosas claras y cómo en realidad son, la mayoría de las veces al hacer llamadas, mandar textos, andar de urgidos tratando de elegir con quién irte a un motel, empeoramos las cosas con las personas y nos hacen quedar cómo los más ridículos de la fiesta y quizá hasta el más ridículo de la noche.

Les mando un fuerte abrazo esto fue Sin H Muda, nos leemos la próxima semana.

 

 


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