Bullying Homofóbico: Una realidad que todos sufrimos

 pag_staff_face César Tovar

«La Escuela»  comparte con «La Familia» el propósito de “ayudarnos” a incorporar desde pequeños los valores dominantes en que se desenvuelve nuestra sociedad, y así aprendemos implícitamente “cómo debemos comportarnos” segun cada rol social que asumamos. Es así como aprendemos los estereotipos de género y sexualidad y también el castigo que recibiremos y/o debemos dar en los casos en que no se cumplan (que van desde los insultos y la exclusión social hasta las agresiones físicas). De esto hablaremos hoy en la sección «MACHXS».

Según diversos estudios, en todos los niveles escolares existe discriminación entre los alumnos que se da principalmente por tres causas: 1) tener alguna discapacidad, 2) tener un aspecto físico distinto al “normal” y 3) aparentar una orientación sexual distinta a la heterosexual.

La discriminación por orientación sexual u homofobia forma parte inherente de nuestra sociedad y se transmite a todos sus miembros  desde la infancia (tanto en la familia como en la escuela). Por esto, al haberla incorporado desde pequeños, la homofobia se toma como algo natural y se vuelve automática e inconsciente y por lo tanto omnipresente.

Es bajo este contexto cultural que aparece el llamado bullying homofóbico, en el cual confluyen dos de los fenómenos de violencia más controversiales en la actualidad: la homofobia y el acoso escolar.

La homofobia había venido definiéndose como el miedo, odio, desprecio y repulsión dirigida a los homosexuales. Sin embargo, en el contexto actual, esta definición se queda corta pues la homofobia no se refiere simplemente a una actitud discriminativa hacia personas homosexuales, ni siquiera hacia la homosexualidad como algo abstracto, sino hacia las ideas y creencias que se asocian en lo personal a la homosexualidad; es decir, es el rechazo dirigido hacia aquello que se califica como homosexual.

Las ideas que comúnmente se asocian a la homosexualidad están íntimamente ligadas a los estereotipos de género (“cómo debe ser un hombre:masculino” y “cómo debe ser una mujer: femenina”) los cuales en nuestra cultura son muy difíciles de cambiar y practicamente significan lo contrario uno del otro (si no eres masculino entonces eres femenino y viceversa), además de que forman parte del machismo.

Es así como la homofobia implica un rechazo a la confusión o transgresión de tales estereotipos de género y se deriva directamente de actitudes machistas; es decir, no se discrimina tanto por el hecho de sentir atracción hacia personas del mismo sexo sino por no comportarse “como hombre (masculino)” siendo hombre, o “no comportarse como mujer (femenina)” siendo mujer.

De esta manera al hablar de bullying homofóbico, se hace referencia a la situación en que un alumno agrede a otro no porque el agredido sea homosexual; sino porque, bajo la óptica del agresor, su víctima “parece” homosexual (principalmente niños femeninos o niñas masculinas) aunque no lo sea.

Sin embargo, ¿qué implicaciones tiene para la victima de bullying homofóbico el hecho de que tal actitud de rechazo sea generalizada en nuestra sociedad? ¿Cuáles son las causas de que el bullying homofóbico sea uno de los más perpetuados en las instituciones educativas tanto por alumnos como maestros?

Trataremos de responder estas preguntas en entradas siguientes, con el propósito de distinguir cuestiones particulares en este fenómeno en específico y porqué merece ser analizado como un fenómeno diferente al del bullying causado por otras razones.


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