lacabaña

Un libro que te enseñará a perdonar y reconciliarte con Dios.

Edgardo Armas

¿Cuántas veces el “si hubiera…” no nos lleva a vivir llenos de remordimientos y rencor?

Mackenzie lleva ya varios años aquejado por “La gran tristeza” pero este encuentro con Dios le ayudara a perdonar y perdonarse a sí mismo.

La cabaña de Paul W. Young es hoy uno de mis libros favoritos, me enseñó a perdonar y a perdonarme, hablemos de el:

En La cabaña, Mack es un padre ejemplar y tiene una familia hermosa, pero todo cambia el día que su hija Missy desaparece y el pierde toda la fe en Dios, odio y rencor se arremolinan en su mente junto con múltiples preguntas como ¿Por qué el? Y ¿Por qué su hija?, ¿Por qué, si Dios es bueno?.

Todas sus preguntas encontraran respuesta el día que Mack regrese al lugar de los hechos citado por alguien más (El considera que todo es una broma de mal gusto donde firma “Papá” que es como su esposa llama a Dios), este regreso lo hace sentirse demolido ya que lo único que encuentra es una mancha de sangre en el piso de “La Cabaña”, el dolor de revivir lo vivido años atrás lleva a Mack a sumirse en un sueño que al despertar le hará tomar la decisión de volver a casa pero algo que aún no sabe que es, lo ayuda a quedarse e increíblemente ve como el invierno residente en el lugar da paso a un cálido día de primavera y es aquí donde comienza su aventura de este encuentro con Dios, en un principio Mack no sabe cómo dirigirse a Papá pero el pasar de los días le ayudara a sacar el dolor acumulado y podrá formularle a Dios las preguntas que tantos años lo han estado sumiendo en la gran tristeza, juntos emprenderán un camino hacia el perdón, Mack aprenderá que Dios no juzga (Dios ama) y que el pecado lleva en sí mismo la condena.

“Condenar no es mi propósito, curar es mi alegría” es una frase presente en La Cabaña que nos ayuda a tener una visión distinta de Dios, en mi opinión en todas las religiones sin importar cuál sea esta, nos enseñan a temer a Dios pero no a conocer su verdadero amor incondicional, sin condenas y libre de prejuicios.

En este encuentro Mack recuperara la fe en Dios y obtendrá un regalo, pero antes tendrá que aprender a perdonar (perdonarse a sí mismo, perdonar a su padre, pero sobre todo perdonar al asesino de su hija), este regalo es su reencuentro con Missy y el poder sepultar su cuerpo, nada podrá hacer por devolver el tiempo pero podrá encontrarse tranquilo sabiendo que Missy se encuentra bien y feliz.

Mack despierta en un cuarto de hospital, no sabe si es un sueño o es una realidad pero este encuentro le ayudó a perdonar al asesino de su hija y sabe que la gran tristeza se ha marchado para dar paso a la gran alegría.

¿Ficción o realidad?, no lo sé pero La cabaña dejará en cada persona una forma distinta de ver la vida y sobre todo nos ayudara a recurrir a Dios en los momentos de dolor, sin importar religión, preferencias ni estatus social:

“Todas las plegarias llegan a un mismo Dios, todas las plegarias llegan a un mismo cielo”.


Un pensamiento en “Un libro que te enseñará a perdonar y reconciliarte con Dios.”

  1. A pesar de que soy ateo desde hace muchos años, leí este libro con la mente abierta y puedo concluir que es una experiencia bellísima. El poder perdonar es un talento adquirido y una vez que lo dominas, tu vida obtiene un nuevo significado.

    Leí esta novela como ficción. No cambia para nada mis creencias pero tomo de él un buen aprendizaje y creo que ese fue uno de los objetivos del autor.

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