Mi más sentido… orgasmo.

Mundano Insano

Honestamente no tolero bien las personas que hablan mal de los ex novios; claro, a menos de que sean amigos a los cuales algún dude hijo de la chingada los haya tratado mal y nos tengamos que unir para hablar mal de ellos entre nosotros, de manera privada y de pasada tomar unas cuantas rondas de martinis; apoyarnos, recuperarnos de nuestro dolor y volver a ser los solteros codiciados que todos quieren tener entre los brazos; que no desean algo formal pero si pasarla bien sin ataduras o complejos.

Cierto día estaba un poco fastidiado en una reunión de mi gran amiga de toda la vida; ya estaba muy entrada la madrugada, me encontraba ebrio y algo cansado; esa semana fue un poco pesada, llegaron los exámenes escolares y en el trabajo habían ocurrido algunas cosas no muy agradables y no se diga la odisea que era encontrar un roomie medianamente confiable y que no fuera un psicópata asesino al cual le pueda confiar una habitación de mi depa y que fuera cumplido con el pago de la renta. Entre copa y copa comenzamos a hablar -valga la redundancia- de los ex novios (ex maridos en su mayor defecto) recordando los amores de juventud, de esos que pasan una vez y a veces, solo a veces, no vuelven a ocurrir con esa intensidad y esa sensación de tener un enjambre completo de mariposas –ya no se diga abejas porque estaría cabrón– en el estómago; mi amiga y sus invitados recordaban aquellos chicos y chicas que les movieron el tapete y que a la fecha son inolvidables; tal vez no quien más lo haya querido, pero si, los que mejor lo hicieron; y pues yo no me podía quedar atrás y recordé aquel chico con el cual tuve un crush de juventud que si llego a ser algo más, debo aclarar que no fue el amor de mi vida ni nada por el estilo, pero si alguien que estuvo ahí; fue una época un poco extraña, todo fue rápido y confuso pero muy divertido, aprendí mucho, lo disfrute en demasía y aun lo recuerdo con mucho cariño, y de pronto un fulano comenzó a hablar pestes de su ex novia y la verdad, ahí fue cuando acabo el encanto, pensé -¡todo estaba bien, ahora esto, que mierda! En fin, me dispuse a retirarme no sin antes despedirme cordialmente de los invitados que quedaban en la reunión y ponerme de acuerdo con mi amiga para al día siguiente, más bien; en unas horas, tomar un café y algunos pastelillos en una pequeña pero pintoresca cafetería cerca del depa y seguir hablando del tema y también actualizar chisme de amistades en común.

Ya era pasado medio día cuando desperté; tome una ducha fría para mitigar un poco los malestares de la resaca, comí un poco de fruta que había en el refri y me dispuse a salir rumbo a la cafetería al encuentro con mi amiga, la tarde se pasó rápido y fue muy agradable, platicamos largo y tendido de los crushes y cuando eso llega a algo más y se convierten en una relación efímera pero que nos dejan algo –ya sea para bien o para mal- pero hemos aprendido y disfrutado el momento. No puedo negar que me quedo la espina de saber que paso con aquel dude con el que conviví, hace años que no sabía del él y pues después de meditar todo lo platicado, decidí llamarlo; así que tuve que abrir mi baúl de los recuerdos, desempolvar algunas cartas, fotos, discos de música de aquella época y de pronto ¡lo encontré! Encontré aquella libretita donde anotaba los teléfonos de los amigos y conocidos, ni tarde ni perezoso tome el teléfono y marque el número que tenía de aquel entonces; mala suerte, ese número ya no le pertenecía a él si no a una mujer con una voz como de ultratumba la cual no quiero volver a escuchar, mis esperanzas se esfumaron por completo, no tenía algún otro tipo contacto y pues la verdad me daba un poco de flojera buscar opciones.

Pasaron días; una noche me encontraba en la página de ligue y por casualidad vi un perfil con la foto del mejor amigo de aquel dude en cuestión e inmediatamente lancé una invitación de favorito con la esperanza de que el hiciera lo mismo y poder platicar; pasaron algunos minutos… ¡eureka! ¡Me aceptó! comencé inmediatamente una conversación, confieso nuevamente que no me entusiasmaba mucho platicar con él, pero quería saber que había pasado con aquella conquista, después de saludar y unos cuantos intercambios de palabras pregunte por el dude y solo se limitó a decir -¿no supiste?- y yo respondí que no, seguido de esto me dice; el murió hace un año y medio en un accidente de auto. ¡Madres! grité, no me conmovió la noticia pero si me sorprendió mucho, y pues como buen comunicador que soy, decidí inmediatamente whatsapperar a mi amiga para contarle el descubrimiento; mayor fue mi sorpresa, ella muy tranquila escribe- ¡si wey!, todos nos enteramos, el vato andaba hasta la madre de alcohol, chocó y ahí quedó, pensé que no habías querido ir al funeral, por eso ni te dije, ni te insistí- vaya, menuda confesión; pensé –todos se enteran menos yo-

Fue entonces cuando decidí guardar unos minutos de luto pero a mi manera, recordé esas tardes cuando comíamos palomitas hasta hartarnos, jugar video juegos y comer helado o ir al cine; respetado la memoria ante todo, debo confesar que aquel dude era muy bueno en la cama; excelente tocando, excelente besando, con una paciencia y cadencia al tener sexo como pocos amantes que conozco a la fecha, con unas manos y un cuerpo hábil para dar placer y producir orgasmos en el otro, ya no se diga del tamaño de su paquete, en fin; esos recuerdos se guardan y se atesoran.

Yo creo que por eso no es conveniente hablar mal de los ex, de los crushes, de los ligues, los frees, encuentros, novi@s, amantes, amigos con derecho, etcétera; como le quieras llamar, si una relación o un encuentro casual no resultó como esperábamos, que ahí muera por la paz, déjalo ir, esta maravillosa ciudad es muy grande y se puede conocer más chicos; y como dice Raffaella Carrá –…y si te dejan no lo piense más, búscate otro más bueno; vuélvete a enamorar…-

Ciudad, encuentros, amistades, comida, sexo y sobre todo mucho alcohol; pero eso, se los cuento después…

¡Arroz!▪


Un pensamiento en “Mi más sentido… orgasmo.”

  1. A mi hace unos años me paso algo similar, yo tuvo un novio…. mi primer y gran amor… claro algo fugaz pero que mas puedes esperar a los 14 o 15 años? estoy hablando de hace ya 10 años!!!! .. bueno… aun lo recuerdo como un chico, blanco, pelo ondulado corto, delgado pero bien formado… el tendría unos 16 en ese entonces, lo conocí en la plaza hidalgo aquí en Mty, en ese entonces llegue a juntarme en esa plaza y conocer a gente tan agradable y a la vez tan… desagradable.. ahí conocí a este chavo llamado Raul, desde que lo vi la verdad me lleno de ese carisma con el que siempre estaba, sonrisa etc.
    Comenzamos a salir al poco tiempo de conocernos, la verdad yo estaba feliz, fue mi primer pareja y en poco tiempo lo llegue a querer mucho, pero bueno nada es para siempre… un tiempo le tuve rencor, odio, por ciertas situaciones que pasaron pero aprendí a madurar al poco tiempo y lo perdone y quedamos como buenos amigos y seguíamos hablando por teléfono y aveces salíamos a platicar.
    No fue hasta Enero del 2007 cuando me hablo, platicamos un rato y dijo que saldría de Monterrey iría a visitar a una familia y regresaría para ver que hacíamos después de su regreso.
    Pasaron los meses y yo no sabia nada de el, yo marcaba su cel y no entraba la llamada, llegue a pensar que estaría enojado u ocupado y llamaría en algún momento, no fue hasta Mayo exactamente en mi cumple que salí en ese entonces Taboo con mis amigos y de lejos me tope a un amigo que teníamos en común, me acerque a preguntarle por el y cual fue mi sorpresa, lo mismo del relato ” no supiste? falleció en un choque a principios de año” claro.. no lo creí en su momento llegue a pensar que era una broma, sorprendido me di la vuelta y seguí bailando pero sin dejar de pensar en eso, mas tarde me tope a otra amiga en las escaleras que tenia en común con el, le pregunte lo mismo y fue la misma respuesta… mi mundo se desmorono, aun que no teníamos una relación, por lo que fue, siempre lo quise.. también lo ame y a la fecha su recuerdo sigue en mi mente,,,, hoy en día tengo una relación de 5 años.. y no cambiaría lo que tengo por nada en el mundo pero ese recuerdo, ese “joven” que a muy corta edad se convirtió en alguien muy especial, siempre lo recuerdo.. siempre estará en mi corazón, en mi mente y en mis sueños…

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